Populismo y nacionalismo. Por Max.
Nos bombardean y no paran con el tema del populismo como si fuese algo dañino y perverso. Y no digamos si se da asociado con el nacionalismo, entonces ya es el acabose.
Pues todo eso tiene plena actualidad y está en vigencia en Venezuela desde hace unos años, con Chávez y los suyos. Verdaderamente los resultados son para quitar el hipo: Nadie en el continente en tan corto tiempo, logró reducir la pobreza de larga duración en tan gran medida, dejando al neoliberalismo en total evidencia, incapaz a lo largo de años y años de sacrificar las expectativas de las gentes, sin lograr llevarles a la boca unos mínimos resultados.
Esta tangible realidad de un gobierno fuerte y decidido, sin complejos, ni encogerse ante las presiones y amenazas del imperialismo yanqui, no vendrá por ventura a señalarnos donde está el camino verdadero. El PIB creciendo cercano al 90%. El índice de pobreza reduciéndose a la mitad. La pobreza extrema pasando del 27% al 7%. El desempleo disminuyendo del 17% al 7%. No es moco de pavo el lograr que cerca del 50% de la población tenga acceso a alimentos subvencionados. Obteniendo que la enseñanza superior ya no sea una quimera para las familias menos pudientes. Consiguiendo que los médicos de atención a los pobres, hayan pasado de menos de dos mil a cerca de veinte mil. El gasto social por persona, dio un salto de siete leguas, llegando al 300%. Datos todos ellos apabullantes -si uno no fuese agnóstico, diría que tal parece un milagro-
No se por que, pero siempre me tuvo escamado esa pretensión de dotar al mercado de la auto regulación. Como si fuese un bien precioso de la naturaleza al que hay que dejar a su libre albedrío. Que duda cabe que una política de amplio calado social, compatible con la construcción de un estado de bienestar, se desarrolla más y mejor bajo un gobierno de amplia base popular.
La valentía y decisión de Chávez fueron determinantes. Echó del país, a cajas destempladas a las sanguijuelas del FMI, Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo, y pese al gran aumento de los gastos sociales, la economía no deja de crecer y no digamos la caja, que se acerca a los 50.000 millones de dólares en reservas.
Nacionalizó empresas estratégicas del petróleo y el gas –le dio a todos los palos- el acero, el cemento, la producción y distribución de alimentos, las telecomunicaciones y las industrias eléctricas. Sometió a nuevos impuestos los beneficios excesivos, duplicando así los ingresos. Firma sin parar nuevos acuerdos -en el ámbito del petróleo y el gas- con una docena de multinacionales europeas, asiáticas y latinoamericanas, que vista la determinación del venezolano, entraron por el aro de formar empresas conjuntas, que dejan en manos del Estado venezolano mayorías de control.
Expropió sin piedad, varios millones de hectáreas de tierras no cultivadas -propiedad de especuladores y absentistas- y no le tembló el pulso para hacerse con plantaciones abandonadas a la desidia y deficientemente explotadas.
¡Vaya con el singular nacionalismo venezolano, que promueve la integración regional! No privilegia los intereses de su país en contra de sus vecinos, sino que privilegia los intereses de la región sobre los de su propio país. Para ello redujo el precio del petróleo destinado a los países más pobres en la región de América Central y el Caribe, ayudándolos así sustancialmente en su balanza de pagos, sin imponer ningún tipo de condiciones a esta ayuda vital –no como hacen los explotadores gringos-
Cuando se trataba de la integración europea, el nacionalismo era bueno. Allá como lo promueven: Telesur, Petrosur, Petrocaribe, gaseoducto continental, es malo y lo etiquetan como ultra nacionalismo. Siempre el mismo doble rasero.



















Por fin leo un resumen acertado al cien por ciento de la actividad del comandante Chávez…
¡y seguimos venciendo!
¡Gracias Bmaylef!
Y seguiremos venciendo, aunque el petroleo haya bajado, por que hay determinación en seguir ¡palante!
Debajo de cada foto se accede a una canción del inigualable cantante venezolano Puebla, con unas letras que lo dicen todo.