Cuba y la malvada Gringolandia. Por Max.
Bien dice el refrán que cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo mata moscas -y debe ser verdad- dado que el próximo mes de junio tiene previsto el Consejo Europeo abordar la eliminación, la congelación o el mantenimiento de las sanciones impuestas a Cuba en el 2003 –fruto del entende entre los dos aventajados discípulos del Hitler, el Bush y el Ansar, que por aquellos tiempos estaban a partir un piñón y aunque maquinaban brutales genocidios que se consumaron poco tiempo después, está visto que les sobraba tiempo para tratar de acogotar a la Isla Dignidad- Hoy día son dos cadáveres políticos, eso sí, felices, contentos y con el riñón estupendamente forrado, gracias al sabroso fruto de sus fechorías pasadas.
Para que el asunto no se les vaya de las manos, con suficiente antelación, el arbusto envía al Paul Bremen de Cuba –un tal McCarry- para dejar atados los cabos convenientemente. Cuenta este destacado y aguzado punto usano, con unas condiciones más que notables para cumplir a la perfección tan delicada misión: cultivó y acrecentó sus dotes de desestabilizador con matrícula en Haití -que por cierto dejó hecho unos zorros- trabajó con aplicación en la oficina que preparó la ley de bloqueo contra la isla bonita, y por si esto fuese poco, es también hijo de un agente de la CIA.
Ante las continuadas muestras de cariño con la Perla Antillana, por parte de los habitantes de la vieja Europa. Perdida la baza de enfrentar a los ciudadanos con ella, el diablo del norte aplica ahora una labor soterrada de zapa y presión con los gobernantes de los países de esta ribera, contando con que dada la proverbial falta de carácter para plantarse y enfrentar al matón de turno y sabido -que por sus intereses- son más receptivos a los planteamientos del imperio, que el pueblo llano. Conseguir llevar a termino la ampliación del boicot o cuando menos dejarlo como está, es su ansiada meta.
Es muy mal conseja, eso de sentirse los dueños del mundo, induce a cometer desatinos que mueven a la carcajada, ni cortos ni perezosos, anuncian un plan para la transición de Cuba, talmente como si alguien les hubiese dado arte y parte en los destinos de la isla. Son tan necios que hasta se permiten diseñar un plan de alfabetización para sus habitantes, cuando precisamente en ese tema les dan cien mil vueltas los cubanitos –no en vano están alfabetizando a miles de sus hermanos sudamericanos- Modestamente les recomendaría que empleen sus loables esfuerzos en desasnar su propia población, ya que por lo que parece todo apunta a que no andan muy sobrados y que cuentan con analfabetos funcionales en cantidad –comenzando por la gran mayoría de sus dirigentes, que dan muestras a diario de sus iletradas carencias-
Hay veces que te paras a pensar y el discurso de Gringolandia sobre los derechos humanos y Cuba no hay por donde lo coger, es una descarada coartada para tratar de tomar el control de la isla. Esperemos que la Unión Europea sepa enfrentar por una vez y por todas, las presiones usanas, ya que tiene bemoles y da grima, que los administradores de Guantánamo se atrevan a pedir sanciones contra el resto de la isla, por precisamente no respetar los derechos humanos… y eso lo promueven los mayores conculcadores de los derechos humanos habidos y por haber. Ya lo decía Galeano “esto es el mundo al revés”.
































deja un comentario