MAX Y LOS CHATARREROS

Sierra del Aramo y el Angliru. Por Max.

Publicado en Medio ambiente. por maxalvarez en Junio 4, 2008

Excursión que se sitúa en la zona central de Asturias, y aunque el día era desapacible y la niebla desde Viapará –área de servicio donde comienzan a ser importantes los porcentajes de desnivel de la carretera- ocultaba y envolvía por momentos la montaña, no obstante y pese a las inclemencias, quería conocer de primera mano las rampas que allá por el próximo septiembre, quizá confirmen –en la cima del Angliru- a Alberto Contador como el probable ganador de la tercera de las grandes pruebas del ciclismo internacional.

Sus crestas más elevadas son conocidas como: Gamonal, Barriscal y Gamoniteiro, esta última cumbre vieja conocida de vista, ya que no en vano siendo un crío desde el otro lado del valle de Quirós, subía –en compañía del abuelo- a la sierra de Sobia arreando el ganado y divisaba la antena que nos transmitía la señal de televisión… ¿Qué os creíais? Aunque lugareño de remota aldea, ya comenzaba a ser colonizado por la caja tonta –si bien era en negro sobre blanco y la mayoría de las veces tuviésemos que adivinar las imágenes entre la nieve de la pantalla- recuerdo que los domingos solíamos entretenernos con la serie gringa RinTinTin –las aventuras de un famoso perro- y la no menos usana Bonanza, que nos sumergía en las desventuras de los hermanos del rancho la Ponderosa y los partidos de la copa de Europa del Real Madrid.

Especie de meseta elevada en el centro de la provincia y de dirección casi norte sur, en sus faldas abundan las punzantes espineras –la verdad es que en el mes de mayo lucen preciosas- hayas, castaños, robles y acebos, dando paso en la cima a amplios pastizales donde se alimenta el habitual ganado vacuno y caballar -cuenta con nieve gran parte del año- Los bichos vivientes más abundantes son: jabalíes, lobos, corzos, y en tono menor liebres y perdices. En la edad de bronce ya sitúan en sus laderas minas de cobre y cobalto. La fantasía y la leyenda hasta quiere hacernos creer que en esta sierra varó el arca de Noé después del diluvio, según nos dice el famoso libro de cuentos intitulado la biblia. En la base de la sierra afloran varios manantiales que conducidos mediante canal hacia el pantano de los Afilorios, surten de agua la ciudad de la Regenta.

Imagino los sudores que les costará –a mediados de Octubre- a los participantes en la “Subida al Angliru” que organiza el amigo Alejandro, subir corriendo nada menos que trece kilómetros, cuando llegas arriba -contando que no quedes tirado por el camino- te debe llegar el corazón más que desbocado, si no se te sale de la caja, no es por falta de ganas. Lo digo por el esfuerzo que nos costó subir caminando los últimos seis kilómetros y después bajar otros tantos, al final te quedan los amortiguadores de las rodillas sin una gota de gas. La niebla se mostró generosa y desapareció durante la hora que pasamos en el alto, hasta nos dio tiempo a encontrarnos a un señor de Langreo que llevaba un par de horas, enmarañado en la tenue gasa, buscando el camino de bajada. En día despejado deben ser las vistas impresionantes, la ciudad de Oviedo, el mismo Gijón, el cabo Peñas, la cordillera con varias de sus cumbres y hasta el anchuroso mar Cantábrico.

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