Sin entrar en Honduras, ni a fondo. Por Max.
Es este golpe, el último coletazo del terrorismo mediático, heredero de la siniestra y tristemente célebre Escuela de las Américas gringa. Su desarrollo en Honduras marcará el resurgir o el destierro amén de entierro por muchos lustros, de esta practica criminal en América Latina. Se la juegan estos días los hermanos de allá ¡corren mucho peligro! y a la postre, nos la jugamos todos. Como era de esperar la iglesia católica –tan ruin como siempre- enseña la oreya, no por esperada su actitud retrógrada, deja de llamar la atención, su sempiterno alineamiento –sin disimulo- con los oligarcas, con los milicos. Su estrecho maridaje y sintonía con los poderosos, con los reaccionarios es consustancial. Lo que produce grima es que haya todavía millones de seguidores de esa secta dañina donde las haya, contra la salud y los intereses de los más desfavorecidos.
Sabido es que la democracia tiene muchas fallas, nefastos vicios, que es bastante tarada de nacimiento, pero…mientras las personas no mejoremos en todo, es sin duda el mal menor, por mucho que nos pese. Siempre que se pretende gobernar desde la izquierda timorata y sincera, incluso teniendo un uso exquisito de las instituciones heredadas, ¡no falla! se produce un golpe de Estado, no hay forma de esquivar la ley fundamental según la cual, todo gobierno de la izquierda –por tímido que sea- será contestado con un golpe de estado por parte de los poderes reaccionarios, lo que convierte a los pocos que logran salir adelante, o a duras penas continuar, en claros rehenes y terminar siendo tan retrógrados como los otros, si no quieren ser suicidas, con lo que se demuestra que los otros siempre ganan, o directamente, o por coacción, inducción, etc.
Lo trágico del golpismo que la derecha lleva en los genes, es que nunca pierden del todo. Ya puede ser unos burdos Ozores, Pajares o Esteso los artífices del golpe ¡la banca siempre gana! Falta voluntad y fallan las acciones concretas para restablecer el proceso y la “gobernabilidad democrática” en Honduras. Demasiado folclorismo, charanga y pandereta.
¡La furcia Gringolandia, hipócrita como ella sola! por un lado “condena” el golpe, y por otro mantiene la ayuda militar y económica al gobierno de facto y no instrumentó –ni piensa instrumentar, una pequeña señal sería suficiente- ninguna medida efectiva de bloqueo en su contra. ¿Acaso nos van a decir que los gringos, con su poderosa base dentro del territorio hondureño, no estaban enterados del golpe? ¡A otro perro con ese hueso! Lo normal es que las órdenes de poner en marcha el golpe, saliesen de la megabase… ¡tiempo al tiempo! La mano peluda y negra avanza en Honduras mientras con la boca trata de engatusarnos con sus palabras floridas, es el nuevo cuño golpista del imperio, palabras bonitas y hechos consumados, igualitos a los de siempre, a los de sus antecesores , nada cambia en el imperio, a no ser el color de su dirigente, su espíritu disfrazado continua intacto.
En España la derecha, siguiendo la comedia gringa, critican lo sucedido pero… pronto los pueden sus conocidos orígenes, añaden inmediatamente -quitando podredumbre al zurriagazo- que Zelaya intentó romper o transgredir el orden constitucional. Saben que la acusación es falsa. La votación propuesta, era meramente consultiva y es obvio que con ella el presidente hondureño pretendía acumular fuerza política para emprender un camino de reformas que la actual constitución, y las fuerzas que en ella se amparan, impide.
Así no hay forma de avanzar con una camisa de fuerza, puesta todo el rato, que además no te puedes quitar. En 1982 se instaló el metálico corsé a todo el pueblo hondureño. Nos podemos hacer varias preguntas: ¿Como fue redactada la constitución hondureña? ¿Tuvo alguna tutela? Responderemos que Sí, bajo la mirada atenta y vigilante de un poder militar super-poderoso tras años y años de dictadura militar. Pero, ¿acaso una constitución es inalterable como pueda serlo el principio de la conservación de la energía? No lo debiera, sería un contrasentido. ¿Se puede considerar democrática una constitución redactada bajo esas premisas? Para los militares, los oligarcas y terratenientes hondureños, supongo que sí, para el resto de los mortales ¡ROTUNDAMENTE NO! Es una forma de dejarlo todo atado y bien atado, una puesta al día del apestoso y precario legado de nuestro quícaro sanguinario -que llevamos décadas padeciendo con el mísero resultado conocido- adobado con algunas jugosas especies propias de Centroamérica.
Lo importante es socavar la tierra a los intentos de transformación democrático-social, lanzar los adjetivos intimidadores acostumbrados, de siempre, sobre gobiernos y países que intentan ir más allá de los límites marcados, esa es la cuestión, de eso se trata. Si para ello hay que negar, olvidar o no citar hechos tan destacables como la admirable actuación de los embajadores de Cuba, Nicaragua y Ecuador, se hace sin ningún complejo; si para ello hay que ocultar la decisiva intervención de los líderes de esos países ejemplares, pues se opera de igual modo. Lo importante no son los procedimientos sino la meta. Y la finalidad es clara y nítida pero no distinta como quería Descartes: situar en el puesto de mando a los ungidos, a los que siempre deben mandar. No desaprovechar ocasión alguna para dejar bien claro quien tiene el poder en plaza y quien dicta el verdadero significado de palabras y hechos. Preservar el poder de la espada, del dinero y de los privilegios, es lo que procede. Es una pena que no alcancemos a ver que hay mucho lobo con piel de cordero.
El juego institucional, el juego democrático, los valores constitucionales no les atraen, no les hacen tilín, mientras no sirvan de instrumento a sus intereses. Tampoco les agrada debatir sobre procesos de cambio a pesar de que después de 200 años en el poder sólo han llegado a construir sumideros sociales de cochambre, miseria y corrupción. Eso sí con vistosos reductos de lujo obsceno que para nada les avergüenzan –que son los que acuden en la calle a favor del Goriletti- Por no haber sabido no han logrado siquiera ser unos auténticos burgueses o gestores porque nada han producido ni ningún Estado han construido. No son nada, no más que un cero a la izquierda representan, sólo primarios oligarcas golfos y golpistas. Ellos y… sus cómplices internacionales (gringos y europeos) políticos, económicos y mediáticos. Honduras no es más que una colonia trampolín, todo lo oxidado, gastado y precario que quieran, pero instrumento dispuesto a lo que sea menester por defender el imperio de los ricos.
Lo que llena de inquietud es que un gobierno -concedamos que a todo lo más, burgués liberal- que no ha cambiado ni una jota, ninguna propiedad, no ha nacionalizado, no ha hecho ninguna reforma agraria, sino que sólo como único gesto, ha facilitado los derechos democráticos de las organizaciones sociales para que puedan expresar sus reivindicaciones. Con un comportamiento demócrata en su mínima expresión, sin ninguna radicalidad, con medidas que solo pretendían revisar la Constitución, para introducir algunos retoques, pequeños cambios socio-económicos, en el que por ahora las medidas más progresistas se dieron en la política externa. ¿Si con tan precarios antecedentes la respuesta es tan brutal, incluido con muertos? ¿Qué pasará cuando se profundice la crisis y haya que tomar medidas drásticas? ¿Se atreverán a masacrar a mansalva sus pueblos? ¡Capaces sí los son! ¡Y CRIMINALES, NI SE DUDA!
El libro de hoy es de poesía, del asturiano “Ángel Gonzalez”









































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[...] Sin entrar en Honduras, ni a fondo. Por Max. Archivado en: Actualidad — Etiquetas:Ángel gonzalez, Escuela de las Américas, furcia, golpe, Goriletti, Honduras, Tegucigalpa, Zelaya — maxalvarez @ 7:01 am [...]