Se va a pique la piragua, en un mar de preguntas. Por Max.
¿No convendría deshacernos de una jodida vez de la ideología burguesa, nefanda y dominante, basada en el individualismo, la insolidaridad y la feroz competencia?
¿No será el derrumbe del capitalismo una vana ilusión, a su vez por nuestra parte, no sería aconsejable empujar a tal efecto, aunque solo sea un poquito?
¿No será la ocasión -desde la verdadera izquierda- de revestirse de audacia, de paletadas de audacia?
¿No habrá llegado la hora de exigir a los banqueros que asuman sus responsabilidades por los problemas que le crearon al sistema?
¿No deberían ser considerados los causantes como terroristas y ser tratados como tales?
¿No será el momento de meter mano a los paraísos fiscales?
¿No será la ocasión de trancar a cal y canto la catedral de los especuladores -la bolsa- que viven de la sopa boba de las empresas de los demás?
¿No irá siendo tiempo, de enterrar la putrefacta mano invisible del mercado, que amenaza con intoxicarnos con su insoportable fedor?
¿No será la ocasión de darle para atrás a la moviola de las privatizaciones?
¿No será el instante de apoyar la economía real y olvidarse de una vez por todas de la economía virtual, que tantos problemas nos trajo?
¿No estaremos ante la necesidad material de ir colocando en un lugar destacado al comunismo ideal y hacerle un poco de caso?
¿No será verdad que ni el capitalismo era la panacea, ni el comunismo la peste?
¿No será la época apropiada para acabar con la exclusión de países y hasta continentes?
¿No debería ser el primer mandamiento para salir de la crisis, comenzar por cambiar muchas cosas?
¿No debiera ser más prioritario el rescate humanitario que el financiero?
¿No será la ocasión para abandonar el fundamentalismo neoliberal que promueve la minimización de los Estados?
¿No deberíamos olvidarnos de una jodida vez de la liberalización del mercado como “supremo pontífice del desarrollo”?
¿No deberíamos dejar de propiciar la concentración indiscriminada de la riqueza en unos pocos, y dar un poco más de cancha a las clases más pobres de todos los países del planeta?
¿No sería la ocasión propicia para terminar con destrucción de los recursos no renovables y la contaminación ambiental a mansalva?
¿No estaría bien aprovechando la coyuntura, abortar la ambición desmedida?
¿No deberíamos cambiar de modelo y abandonar la lucha a muerte por el control de los mercados y los recursos naturales del planeta?
¿No será la hora de expulsar del paraíso de muchas mentes, el egoísmo y la codicia?
¿No será el momento de dejar de ayudar a los causantes y del olvido a los afectados?
¿No sería una medida saludable que los gobiernos declaren una moratoria a los embargos y le concediesen ayuda a los dueños de casas a fin de pagar las hipotecas?
¿No sería conveniente que –aprovechando la coyuntura- Gringolandia le de una buena poda a su presupuesto militar de 600 mil millones y pase a ser una nación que no emprende guerras?
¿No será hora de erradicar el dominio de las multinacionales sobre la vida económica?
¿No será el momento para abandonar la perversa idea de emplear los medios militares para mantener el abismo entre ricos y pobres?
¿No sería indicado el considerar como un mal sueño eso de la guerra preventiva?
¿No habrá llegado el momento de cancelar el pago de las deudas de los países del sur, por ilegítimas e ilegales?
¿No sería aconsejable que Gringolandia se comprometiese a no emplear las inmorales armas atómicas para mantener la hegemonía mundial de sus multinacionales?
¿No sería buena idea que la política económica acabe con la usura?
¿No habrá llegado la ocasión para crear un movimiento poderoso por la paz y la soberanía de los pueblos?
¿No será un buen soplo buscar con voz crítica, las causas que han motivado llegar a esta situación?
¿No será la ocasión para bajar del pedestal a tanto falso profeta como Hayek y Keynes y sustituirlos por el más grande, Karl Marx?
¿No será el momento de tirar a la basura el dólar vacío, el dólar menos cero, el dólar nada?
¿No deberíamos pasar la apisonadora por encima del Dios dólar y su profeta el mercado?
¿No habrá llegado el momento de dar prioridad en las políticas nacionales y regionales a los gastos sociales?
¿No será la hora de una profunda reforma del sistema monetario y financiero internacional?
¿No será esta desgraciada crisis la oportunidad que necesitábamos para dar contenido a partidos, parlamentos y gobiernos?
¿No habrá llegado el momento de nacionalización los bancos, pero bajo el control y gestión de los trabajadores?
¿No será el momento oportuno –ahora que también la construcción está en crisis- derribar el viejo y caduco edificio del mercado y comenzar a edificar otro más moderno y funcional?
¿No será la avaricia del capitalismo la culpable de haber convertido las sociedades en aves de rapiña?
¿No habrá llegado el momento de fortalecer el mercado interno?
¿No será lo acontecido suficiente justificación para cerrar el chiringuito a los tahúres del casino global?
¿No será el momento oportuno para juzgar también a los autores intelectuales de este desastre?
¿No estaría de más, el plantearnos nacionalizar las deudas hipotecarias insoportables de las gentes, y nacionalizar un poco menos las pretendidas pérdidas de los usureros banqueros?
¿No deberíamos aprovechar para darle matarile al llamado Euribor, ese criminal agente inventado y controlado por la banca?
¿No habrá llegado la hora de que la mayoría de las gentes lleven y tengan en sus casas todo su dinero y poner así fin, al poder de estos máximos agentes del capital?
¿No deberíamos estar muy alertas para evitar que una vez más nos la cuelen tratando de salir de la situación con parches que no cuestionan el cambio de sistema?
¿No sería más lógico llevar a cabo una decidida ayuda a las pequeñas empresas -generadoras del 80% de la mano de obra- y que son junto a los trabajadores los que más van a sufrir la desastrosa crisis del capitalismo?
¿No irá siendo hora que la clase civil productiva, tome las riendas del cotarro y de paso le atice una buena patada en el trasero -en buena hora- a la vendida clase política?
¿No sería conveniente ir dejando de robar a los pobres para dárselo a los ricos?
¿No irá siendo hora que ZP y Solbes dejen de ser las solícitas queridas dispuestas a mantenerles las zapatillas calentitas a los usureros de la banca?
¿No es una cruel burla el considerar como partido obrero y de izquierdas, a quien acude con el dinero de todos a socorrer la encanallada banca privada?
¿No estaremos asistiendo a una monumental trampa estafa, urdida por los gringos para producir pánico en los gobiernos europeos y obligarlos así a acudir al rescate de sus desechos tóxicos?
¿No será el momento de pararnos a pensar en cuales son las causas reales de la crisis, que igual que la creencia o no creencia en Dios: nadie sabe como ha sido?
¿No sería oportuno tirar a la hoguera a tanto seudo-economista vendido, y sacar a la luz a quienes nos venían advirtiendo de nuestro mal camino, desde hace bastante tiempo?
¿No serán por desventura “el saqueo planificado” versus capitalismo y su conmilitón “el casino del crimen organizado” versus mercado, los verdaderos problemas de este inmundo?
¿No sería sensato desmarcarse del terrorismo financiero, principal causa del consiguiente crimen organizado?
¿Servirá el atragantón para que tomemos conciencia que el Estado tiene que llevar las riendas de las finanzas y la producción de bienes materiales?
¿Nos servirá de escarmiento para certificar la inoperancia del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial?
¿Habremos aprendido la lección para que nunca jamás, volvamos a caer en la especulación como instrumento comercial, siendo esta la principal causa de la creación de burbujas de valores ficticios, cuya explosión constituye la esencia de la actual crisis?
¿Nos habrá quedado claro en la mollera, el carácter destructivo del Capitalismo, como sistema, cuyas cíclicas crisis dejan en la inseguridad a la gran mayoría de los habitantes del planeta?
¿No sería buen momento para unirnos todos los parias del mundo que somos mayoría y poner en nuestros Gobiernos, gentes responsables y capaces de llevar a cabo una verdadera revolución social?
¿No será la ocasión para nacionalizar totalmente todos los bancos y en todas partes e implantar un sistema único de inversiones y crédito controlado por el Estado?
El libro de hoy es del chileno Luís Sepúlveda, afincado en Gijón
Historia de una gaviota y el gato que la enseñó a volar. Luis Sepulveda
Humillados y ofendidos. Por Max.
Estas gentes que hoy nos gobiernan sacan la boca a pacer y en un santiamén nos regalan lindezas del tipo: “los que se humillan ante quien tiene una pistola, por cobardía o sumisión, no pueden estar en el juego democrático”. ¡Que valientes estos sociatas de cartón piedra! En tiempos de la caverna estuvieron cuarenta años desaparecidos, ni osaron asomar la cocorota. No demuestran tener tantas agallas cuando les sacan los colores los del dorado hisopo -y eso que no tiran de recortada, todo lo más agitan con saña su cruz- en cuanto se abre la sacristía y asoma un pico de la sotana se vienen abajo por arte de ensalmo. Son incapaces de poner en su sitio a la santa conferencia Episcopal. Parecen abducidos y trasvasan millones de euros a las arcas vaticanas como si les perteneciesen. Pese a que se suele decir, que quien paga manda, ellos costean sumisos, apochinan sin rechistar, pero lo que se dice mandar, más bien poca cosa. Se dejan intimidar por la curia, que ha tiempo los tiene enfilados y les tomó la delantera; Estas envalentonadas legiones de Cristo tienen en tanta consideración al gobierno, que no les dan tregua ni en vísperas de las elecciones, ¿Qué digo? precisamente en esas señaladas fechas se pronuncian con más ardor -si cabe- y ánimo desafiante. ¡Pa mí que estos socialistos deben ser masoquistas! Les dejan la mano hecha un guiñapo, les dan patadas en la espinilla, y no se las atizan más arriba por que es demasiado esfuerzo llegarles con la coz a los cataplines, que no por falta de ganas.
Comprometidos izquierdosos sin horizonte de futuro y sociatas de pro, para muchas gentes debe ser muy triste tener que votarlos por obligación, por que los otros representan el abismo ¿Qué proyectos de futuro tienen? ¿Aparte de prometer cuatrocientos euros en la tómbola electoral? ¿Dónde queda la regeneración de esta democracia? ¿Como terminará la ley de suelo? ¿Qué fue de la necesaria reforma electoral? ¿Qué pasa con la regulación de la financiación de los partidos? ¿Cómo piensan combatir las desigualdades existentes? ¿En que culminarán los conciertos educativos? En la pasada legislatura no demostraron demasiado ardor guerrero en defensa de la Educación para la ciudadanía que se fue esfumando lentamente por el desagüe, la ley de plazos para el aborto a día de hoy, figura desaparecida en combate, de la desmemoria histórica mejor ni acordarse. Sus hechos más destacados son los fieros combates contra todos los que se oponen al capitalismo, sean estos indígenas americanos, independistas, abortistas, republicanos, u ocupas. Eso sí, con la curia guante blanco.
Otros que viven eternamente desmadrados son los herederos del pepino, bien es verdad que la xenofobia y el racismo es consustancial con su forma de ser de viejos guardianes de las esencias patrias, por lo que no debe extrañarnos la humillación a que quieren someter a los pobres inmigrantes, que serán pasados por el aro del test de calidad y examen de admisión –si ganan las elecciones- ¡dios nos libre! Ya puestos en harina solo les falta desnudarlos en la frontera y meterles el dedo en el culo por ver si padecen de hemorroides o de la próstata para que a posteriori no colapsen nuestra pública asistencia sanitaria.
La traca final la protagoniza el Cañete ¿fue ministro? La verdad no se puede ser más cenutrio, ni tener tan poca vergüenza, pase que habite todavía su magín el ideario de antiguo señorito al que servían el café con la raspa bien doblada los esclavos nativos, pero atreverse a descalificar a los nuevos cautivos, el decirlo en público sobrepasa lo esperpéntico y califican la catadura moral de un futuro gobernante de un partido que se dice democrático, si todavía hay gentes que pueden seguir votando esos comportamientos, es que son tan miserables como los mismos cabezaleros integrantes.
Las fotos van de la luz del sur. ¿Verdad que son unos cuadros preciosos? Para ver el archivo completo pulsar como siempre en Sorolla.
Mala gente. Por Max.
En principio se cubrieron de gloria, poco coste les supuso el mentir con tal de endosarles los muertos a la banda vasca, y eso es ser mala gente. Importarles un comino cerca de doscientas victimas, con tal de conseguir una hipotética mayoría absoluta, es ser mala gente. Hacer a sabiendas, cargar con el mochuelo a quien no le correspondía, es ser mala gente. Perdidas las elecciones pasar a comportarse como lo que eran; unos asnos llenos de zunas y mataduras, dando la tabarra durante toda la legislatura con malas artes, envenenando la vida política, metiéndole el dedo en el ojo a sus contrarios –que no enemigos- eso es ser mala gente. Reconocer que llegaron a temer que el Ansar fuese encausado por lo de Irak ¡si ellos mismos no las tenían todas consigo! es que sabían de sobra que el proceder de su campeón -el de la melenita al viento- era digno de condena, nadie rechistó y siguieron palante como si tal cosa, eso es ser mala gente. Reconocer que están en la política con el norte puesto en la obsesión por el poder político y la búsqueda del enriquecimiento económico personal, es ser mala gente. Abrirles de par en par las escuelas a la secta -con la cantidad de niños que hay dentro- para que los adoctrinen y engañen con que los que sufren heredarán el reino de los cielos, es ser mala gente. Propiciar -en sus años de desgobierno- un proceso tendente al deterioro de la seguridad social con la pretensión de lograr que a medio plazo millones de ciudadanos aceptasen un seguro privado, ante la conversión de la pública en una suerte de beneficencia, y lograr que esta sea un pálido recuerdo de lo que fue nuestro magro Estado del Bienestar, es ser mala gente. Recalificar terrenos para propiciar que la secta de la iglesia de Ávila de un pelotazo de muchos millones de euros, es ser mala gente. Apresurarse a enterrar a unas cuantas decenas de militares, siniestrados por la codicia de los mismos que no dudaron en sepultarlos sin ni siquiera identificarlos, es ser mala gente. Oponerse a la realización de una condena institucional al asesinato del joven Carlos Javier Palomino, muerto por una puñalada de un ultraderechista, es ser mala gente. Aprobar por unanimidad la invasión criminal a un país con el resultado de genocidio y miles de muertos, es ser todos mala gente. Decir como dijo la momia del Fraga: “Es evidente que el glorioso alzamiento popular del 18 de julio de 1936 fue uno de los más simpáticos movimientos político-sociales de que el mundo tiene memoria” es ser mala gente. Importarles una higa lo que hagan sus dirigentes –cisquense en lo que se cisquen- y pese a todo seguir dándoles el voto fielmente, es ser mala gente. Pretender anular la asignatura de Educación para la Ciudadanía como dice Rosa Regás; “porque no quieren ciudadanos, sólo quieren clientes” es ser mala gente.
Conclusión: Verdaderamente son mala gente.
Y como no todo va a ser mala gente, también existe la buena gente, como mi amigo Pedro Luís que me regala las fotos de Suiza que siguen:
Quien prefiera ver toda la colección amenizada con música que pulse sobre la palabra SUIZA
“Los delincuentes están de moda”, Por Chema.
Los delicuentes estan de moda, se les admira, se les protege, les dan alas para seguir delinquiendo, eso si,por favor, entendedme , hablo de delicuentes con solera y delitos superiores a los dos millones de euros, por menos eres una mierda , un robagallinas, vamos . Viene de lejos, pero actualmente todo empezo con el caballo del Tio Gilito, entre ambos montaron un autentico imperio, basado en el engaño y la estafa, la compra de voluntades, votos, herencias, justicieros, y la madre que los parió. Y el Tio Gilito era intocable, tan gracioso,tan atletista, tan franquista,tan buena persona ¡ ! Por Dios como lo iban a meter en la carcel
de la que nunca debio salir,¡¡ hubiera habido una insurreccion, seguro, y sus testaferros prosiguieron el latrocinio, perdon negocio, hasta que personas honradas investigaron y pusieron en marcha la operación Malaya, y al pobrecito Cachuli ¡lo metieron en la carcel¡ ¡con lo malito que esta¡ a el ,que es tan bueno y quiere tanto a la Virgen del Rocio, el ,que es el Novio de la Muerte o sea de la Pantoja, ¡Santo Dios¡ la han detenido y llevado al calabozo¡¡ ella tan devota y Rociera ¡¡ Por Dios que se haga de ANV ,Cañete dixit, y seguro que no la tocan ni un pelo,ya puesta que se haga de eta. Y que vayan a doscientos por hora borrachos, Jose Mari dixit, y Sanz cumple. Sea Vd. una persona de bien, devota y admirada, robe por lo menos cincuenta kilitos hombre¡ y vera como le quieren
admiran, imitan y jalean. Y si esta Vd. en la Malaya, no se preocupe, proclame que es un asunto personal al que nadie tiene derecho de intromisión y mucho menos si es Vd. Alcalde de las Rompemierdas de España. Sea Vd. un buen delincuente, por favor, o sea de derechas de toda la vida, como Dios manda.
Y si Vd. y su familia se estan forrando en Valle Luz gracias a la prevaricación y el cohecho, tampoco se preocupe, declare que con el sueldo de Presidenta no le llega a final de mes, lo entenderan y la votaran con todo amor. Y si Vd. denuncia todo esto, no se preocupe, que la Justicia quiere mucho a personas tan acendradas y cumplidoras con el sistema capitalista y le buscaran las vueltas para emplumarle a Vd. por antisistema y antisocial.
¡Faltaria mas¡
Chema.
“Sarkozy y Blair”, Por Alfredo.
“Sarkozy y Blair, dos listos muy listos”.
Hubo un tiempo en que el bienpensante europeo hablaba de la corrupción política como de algo inherente a las “repúblicas bananeras”. Una práctica alejada, se creía, de los países del primer mundo, sometidos a rígidos controles democráticos garantizados por la separación de poderes y tal. Esta consideración hizo aguas en Italia, no hace mucho, cuando casi todos los partidos tuvieron a sus jefes ante los tribunales por corrupción. Ahora la pulcra Europa encuentra un par de paradigmas indeseables. Los británicos contemplan por primera vez a un primer ministro, en ejercicio, declarando como testigo por un asunto criminal y los franceses descubren que es probable que Sarkozy utilice el cargo de ministro del Interior para espiar a sus adversarios. Justo cuando se postula como candidato a la presidencia de la República.
Los abogados políticos de la burguesía están bien pagados y mejor blindados, especialmente cuando acceden a altos cargos. Pero tienen la obligación de mantener limpia la institución que representan. O aparentarlo. Cuando el pecado resulta imposible de ocultar ante la opinión pública, pierden el favor de sus jefes porque ponen al descubierto las miserias morales del sistema. A veces, antes de mandarlos a casa, les ponen una medalla en el pecho por los servicios prestados, quedando a salvo así el prestigio de las instituciones. Al menos eso creen cuando lo hacen siempre así.
A Blair lo vienen rondando desde que parlamentarios escoceses y galeses denunciaron al partido laborista por entregar el título de Lord a multimillonarios plebeyos que le financiaban las campañas electorales. Como debe protegerse al jefe y sobre todo el honor del cargo, el interrogado por la policía en varias ocasiones ha sido un tal Levy, que con ese apellido es lógico que sea el jefe de las finanzas laboristas, quien además juega frecuentemente al tenis con su amigo Blair. La investigación continúa porque las pruebas parecen sólidas, al menos en el caso del millonario Sir Christopher Evans. Por ahora, Blair comparece en calidad de testigo, aunque los ciudadanos británicos tienen motivos para dudar sobre la integridad del primer ministro. Si Bush puso por delante la cabeza de su secretario de Defensa por la catástrofe iraquí para salvar la suya, Blair podría estar usando idéntico truco con la testa de Levy.
El ministro Sarkozy, tendrá que dejar pronto el cargo para presentarse a la presidencia, pero antes, según informaciones periodísticas, está señalado como un bribón que usa el cargo con la finalidad de espiar a la aspirante socialista Ségolène Royal, a su compañero Francois Hollande y al equipo que impulsa la candidatura. Entre ellos a Bruno Rebelle, ex director de Greenpeace en Francia. Sarkozy manejaría a los agentes de los Renseignements Généraux (RG). Los datos útiles para desprestigiar a Royal o a su entorno aparecerían después publicados. El acusado lo niega porque su ambición política correría peligro si queda demostrado que los RG cambian su función de realizar informes sobre personas peligrosas para la seguridad nacional por otra.
El candidato rechaza la renuncia que exige la oposición, y no sólo porque el cargo le venga de perlas para espiar a su contrincante. El sucesor podría investigar una denuncia según la cual la empresa luxemburguesa Clearstream recicló dinero de varias personalidades. Entre esos personajes aparece un tal Sarkozy. ¿Será este el aspirante a la presidencia de Francia? No podemos creerlo de alguien que pide ética al capitalismo y presume de defender supuestos valores morales monopolio de la derecha, como “el trabajo, el respeto y la responsabilidad”, al menos eso dice él.



































































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