“Por socialistos, a la oposición” Por Max.
Aparte del monumental camelo que representa el bipartidismo en esta España en que crujen todas sus cuadernas, y que últimamente se ha convertido en un desafinado coro de lamentos, protagonizados por millones de dolientes y quejosos. Al fin todo se reduce a dos tendencias de un único partido, que defiende a capa y espada, desde dos posturas mínimamente diferenciadas, un solo interés, santo, superior y común que ¡Oh magia! coincide nada más ni nada menos, que con el de los poderosos mercaderes –empresarios y banqueros-
Lo que más maravillado me deja, es la unanimidad en las medidas a tomar, ni la más mínima duda ni discrepancia les alcanza, llámense socialistos o pperros –los demás no cuentan- se creen dioses infalibles y así nos va, ni una sola de las medida tomadas sirvió ni servirá para aliviar la grave enfermedad –dinero a espuerta a los culpables y joder más a los ya de por sí jodidos- ni el monumental y clamoroso fracaso les hace replantearse las medidas y pensar que quizá están siguiendo un camino equivocado.
Después de años y años de llevarlas en el focico, llegué a una dolorosa conclusión: Estoy plenamente convencido de que los SOCIALISTOS solo pueden estar en la oposición, para tratar de controlar, criticar y atemperar las burradas de la extrema derecha representada por los pperros. Hay que mantenerlos por todos los medios alejados de la Moncloa. Estos sociatas de pacotilla si tienen que llevar las riendas, se muestran cautivos y solo los mueve un mezquino interés y un monumental despropósito, como para echarse a temblar y no parar de tiritar. Mantenerlos alejados, es el mal menor, donde menos daño pueden hacernos, ya que en cuanto tocan gobierno, si bien al principio aparentan querer servir a los intereses del pueblo, al final terminan por cometer con sus representados los mayores desatinos, sin contar que hacen el trabajo sucio de sus competidores sin ponerse colorados. El encomendarles el timón y las manijas del desgobierno, es más peligrosos, que pretender apagar un fuego echándole gasolina.
Está más que demostrado que son unos pusilánimes, amén de cobardes y gallinas. Si no se atreven a tocarles ni un solo un privilegio a los ricos, ni a la banca, o la iglesia, ¿como esperan que se mantengan fieles sus votantes? Así se explica que perdieran por goleada en Cataluña, en Euskalerría les sucederá otro tanto y no digamos en la generales, donde el batacazo será monumental. Ahora tienen en mente el meterle mano a las pensiones con la disculpa de que hay que aplacar la sed de sangre de los MERCADOS, unos mafiosos mercaderes, que sin que nadie los haya elegido, ni llamado, con el criminal consentimiento de quienes nos desgobiernan, se erigieron en los nuevos dioses a que todos debemos pleitesía, urge derribar a sangre y fuego, a tantos y tan pagados dioses mercaderes del más acá.
No sé vosotros pero a mí se me están hinchando… ¡y de que manera! acumulo una mala leche y un cabreo que no puede terminar en nada bueno, cuando menos en úlcera sangrante, o reventando como un grano infectado de pus. No puede ser que nos hayamos hecho acreedores a poner eternamente la otra mejilla, que para mayor escarnio, no dudan en partirnos, sin la más mínima consideración. Nos amenazan con el colapso y seguro ha de llegar, solo nos queda la unión y defensa colectiva, y emprenderla a hostiazo limpio con tanto desaprensivo. Si no nos desahogamos la impotencia y la rabia nos va a consumir sin remisión.
Un derribo perfectamente planificado, primero le tocó a Grecia, continuaron con Irlanda, la próxima será Portugal y a renglón seguido vendrá la pieza más codiciada España, pese a que vimos las barbas de nuestros vecinos pelar, que estamos en alerta y súper prevenidos de la que se nos viene encima, somos incapaces de ponernos serios y tomar medidas contra los mafiosos Mercados, porque nada se hizo, ni nada se hará, nuestro ineludible destino está en convertirnos en la Argentina del año 2001, un corralito del que vamos a tardar décadas en salir. Se aprestan a clavarnos las garras la Mercocracia Europea y el F.M.I. y en un abrir y cerrar de ojos nos van a despedazar, nos dejarán hechos unos zorros, que no nos va a reconocer ni la madre que nos parió.
Y tenemos al payaso de ZP reuniéndose con los grandes empresarios, precisamente los mismos que en nada van a cooperar a salir de la crisis, es más, les va de puta madre con el río revuelto. Y el ínclito ZP nos la seguirá metiendo doblada una y otra vez y por muy doloroso que nos resulte, no habrá compasión. En tiempos difíciles es cuando dan la talla los verdaderos gobernantes, pero de quien siempre fue una veleta desnortada, poco bueno se puede esperar.
Es tremendo que cuando los países Sudamericanos comenzaron a librarse de las garras del F.M.I. ahora nos toque a nosotros el ponernos a su alcance, no aprendimos nada del dolor ajeno, nos echamos en sus brazos como desamparados corderillos, vamos al matadero como si fuésemos de fiesta. Lo terrible de todo esto es que esos secuestradores de países enteros, juegan con la segura ventaja de saber que no se disparará la resistencia obrera y popular. Estamos desunidos vagamos sumidos en un atroz individualismo, que nos impide darnos cuenta que la única posibilidad de salvación, consiste en juntarnos y defender nuestros intereses codo con codo, es nuestra única arma y si no la llegamos a emplear, estamos irremediablemente perdidos.
El enfermo desmejora y se va consumiendo a ojos vista, disminuye el trabajo, aumenta el paro, los impagos se multiplican, los cierres y cadáveres de pequeñas empresas y autónomos, que representan el 90% del tejido industrial, fluyen día a día como río imparable, dispuesto a llevárselo todo por delante y dejar el solar arrasado, solo resta echarle un poco de sal para que nunca más vuelva a nacer ni otra mísera planta.
Vamos camino de los años 50 del siglo pasado. Es una cadena interminable a la que se van añadiendo eslabones para ahogarnos a todos a la vez: comenzaron con la reforma laboral, seguirán con las pensiones hasta conseguir que sean meras limosnas, el copago de las medicinas está a punto de caramelo, continuarán privatizando la sanidad, y la educación será cuestión de los pocos que se la puedan pagar, las pensiones públicas serán sustituidas por las privadas… ese es el terrible panorama que nos espera a no mucho tardar, si no sabemos oponernos y reaccionar.
Ahora que se resquebraja el miserable régimen de dictadura y su santa transición, que el Borbón se encamina a disfrutar de sus últimas cogorzas, sería el momento de plantearnos la posibilidad de recuperar la República. Si por lo menos nos sirviese esta maldita crisis del Capitalismo, para recuperar la senda y algunas de las progresistas iniciativas, dejadas en suspenso desde la II República, por lo menos algo habríamos salido ganando.
Mucho comparar y cacarear que si España no es Grecia, ni mucho menos Irlanda o Portugal, cuando la realidad nos dice que somos las cuatro patas del mismo banco -BCE- seguramente mellizos, hermanados en la desgracia. Ya nos tienen el puñal al pescuezo, para obligarnos a que pidamos el ser rescatados…¡conmigo que no cuenten! me opongo a ser salvado, en realidad el rescate se efectúa en la persona de los bancos alemanes con los que yo no tengo firmado ningún crédito ¿qué yo sepa? Si por su mala cabeza quedan sin su dinero –los acompaño en sentimiento- pero ya sabían a lo que se exponían, es lo que tienen los casinos, unas veces se gana y otras se pierde, ahora lo que no estoy dispuesto a transigir es que rescaten esos despilfarradores bancos con mi dinero, por que lo simpático de este famoso rescate es que adelantan las perras el BCE y FMI con la decidida intención de obligarnos a hacernos cargo de la devolución en módicos plazos, a los que precisamente nada pedimos ni de nada nos beneficiamos.
Y si hay que salirse de la Mercocracia Europea y volver a la peseta, cuanto primero abandonemos esa cueva de ladrones ¡mucho mejor! Si lo anterior no les parece bien, entonces opten por engrasar la maquina de imprimir los billetes morados, denle con garbo a la manivela y un pis pas todo arreglado, de paso devalúan el euro –para ser más competitivos- tema por el que vienen clamando esta última temporada. Iniciativa por otra parte que no hace muchos días tomaron los gringos, sin que nadie les dijese nada. Solo una pequeña matización, en esta ocasión, a poder ser, en vez de dar el dinero directamente a los mafiosos bancos, procuren canalizar las perras a través de las manos de los obreros, en la cuenta de que será la mejor forma, de lograr mover el consumo y la economía productiva.
Urge comenzar por procurarse un sistema fiscal más justo, con más poder recaudatorio y donde se combata el fraude de verdad y de una santa vez. Suprimir las bulas de que gozan los adinerados con sus SICAV y demás argucias en connivencia con los paraísos fiscales. Lo que nos lleva también a contemplar el cortar el chorro de millones que se nos escapan por el desagüe en financiar la multimillonaria secta de cuervos y demás asimilados, y cortar de raíz las correrías y francachelas de los milicos por esos mundos del diablo, y para terminar despedir al Borbón y toda su ralea y enviarlos de vacaciones permanentes y por una vez pagadas de su bien repleto riñón –a nuestra costa el desplazamiento- a una alejada isla del Pacífico.
A vueltas con la Memoria Histórica. Por Max.
Por desgracia continua la Memoria Histórica, en parecidas condiciones a como estaba cuando escribí estas cuatro letras hace casi tres años, lo rescato y cuelgo aquí de nuevo, aunque ya sea viejo y gastado.
“A vueltas con la Memoria Histórica” por Max Álvarez.
17.12.06 Archivado en franquismo y genocidio.
La reciente muerte de un conocido genocida exógeno y al mismo tiempo tan semejante y tan cercano al mayor criminal de nuestra historia, viene a descubrirnos –una vez más- que el tiempo no sirve de apropiada losa para amparar nuestros muertos, y nos recuerda las carencias y el cacao merengao que tenemos montado –a cuenta de nuestra racanería y la mala baba de otros- a propósito de la memoria de las victimas de un pasado no tan reciente.
Todavía hoy, se les ponen los pelos de punta a muchos –a otros ni ese modesto privilegio nos queda- al leer las informaciones sobre los horrores acontecidos a raíz del golpe, con miles de desaparecidos, torturados, enriquecimiento de los criminales represores, y las terribles secuelas arrastradas por varias generaciones.
Desde el solar patrio contemplamos -con bastante sorna- como cientos de fariseos se rasgan las vestiduras denunciando la probada brutalidad de ese régimen despótico, y hasta aplauden el simulacro de actuaciones judiciales contra tamaño monstruo, mientras callan como afogados sobre nuestro particular y aflautado monstruito, cuando no lo justifican, defienden y reverencian, al tiempo que trancan presurosos y porfiados la puerta a las tímidas actuaciones sobre nuestra Memoria Histórica.
Estos pperros –tan considerados siempre- cabales hijos de sus padres se muestran muy preocupados en no reabrir las viejas heridas que generosamente produjeron sus ancestros, daños y descalabros que no tuvieron en cuenta sus católicos y apostólicos padres cuando durante cuarenta años se dedicaron al noble deporte, no solo de abrirles la cabeza a los rojos, también en canal -si se terciaba- y por desgracia se terció más de la cuenta.
Ni siquiera aspiramos a un ajuste de cuentas, ni a enfrentarnos a estos nuestros singulares compatriotas, nos conformamos con afearles su conducta pasada, hacerles ver –por las buenas- que sus papis se habían equivocado, que eran presos de un gran error, en el que esperamos que ellos no caigan. Recuperar la dignidad y el buen nombre de nuestros parientes es la modesta aspiración que nos mueve, sin cuchillos ni pistolas, creemos que es de ley y en esas estamos. La verdad es que la inmensa mayoría de las víctimas se fueron antes de lograr una justa reparación, pero aunque tarde, los descendientes de los corderos sacrificados, en aras de la España grande y libre de otros. Nos vemos moralmente obligados a dejar de sentir vergüenza de tan añorados, perdidos y todavía queridos parientes, y para ello necesitamos un leve gesto por su parte, unas mínimas disculpas y que nos concedan recuperar unos tristes despojos, esparcidos por unas olvidadas cunetas, anular unas sentencias a todas luces injustas –seguramente por culpa del diaño- memorias ajadas que llevamos demasiados años escondidas muy adentro y a las que no podemos, ni queremos, permitirnos perder ¡No se quejarán de que no somos de un modesto conforme!
Esos mismos tan partidarios del borrón y cuenta nueva, cuando se trata de los crímenes padecidos por los nuestros, nos piden que colaboremos con generosidad, perdón y olvido, mientras ellos ponen el grito en su cielo, tan solo por oírnos mentar nuestra Memoria Histórica. Se cierran en banda y se refugian en la intransigencia más feroz e innegociable, y no repararán en gastos, con tal que nuestras victimas no consigan algún modesto reconocimiento.
El presente -aunque muchos de ellos no lo quieran creer- se encuentra muy enraizado en un pasado, que la mayoría de nuestros jóvenes desconocen totalmente. Quizá de oídas – y los más informados hasta habrán visto alguna película- les alcance algo de lo acontecido en Chile, Argentina, con encarcelamientos por motivos políticos, donde funcionarios policiales y militares torturaban y asesinaban a opositores, donde cientos de niños eran arrebatados a sus familias –a los padres las más de las veces los tragaba la tierra, o el mar, sin más- donde se anularon todas las libertades y fue moneda corriente el violar los derechos humanos durante largos años.
Pocos recuerdan o saben, que mucho antes de que esas cosas pasaran en Suramérica, aquí en nuestro corral, habían acontecido hechos muchísimo más graves en cantidad y calidad, el diablillo pinocho era un mero aprendiz de nuestro pequeño gran genocida, que antaño hozaba con sus patas curtias los senderos de su cortijo –eso sí bajo palio, hogaño hace algo de provecho, ¡da ortigas!- perfectamente arropado por sus incondicionales, que a su vez eran los padres de los que ahora se oponen a que superemos la amnesia forzada, y recobremos la memoria.
Esperaban los actuales descendientes de los genocidas del ayer, hacernos callar por segunda vez, como antes habían hecho los suyos con nuestros padres, nos concedían –haciéndose los estrechos- un año de aparente remedo de memoria, pasado el cual todo quedaría bien sepultado, pero se equivocaron de medio, harán falta muchos más años para que nos olvidemos, y parece que cada día que pasa crece una marea imparable, se descubren más y más gentes dispuestas a recordar y no olvidar esos crímenes que sin duda no han prescrito, serán biznietos pero quieren conocer, saber, no olvidar. Estoy seguro que va haber muchos más años de Memoria Histórica. Era muy bonito e ideal –pa ellos- convertir la dictadura en un mero hecho histórico sin más vuelta de hoja –sin reclamos-.
Mientras sigan vigentes las condenas de la dictadura, mientras haya enterramientos sin descubrir, mientras siga el valle de los xostrados exaltando la memoria del genocida y colaboradores, mientras textos y planes educativos estén al margen de la verdad, mientras sigan pendientes las indemnizaciones a quienes fueron despojados, mientras los beneficiarios continúen disfrutando su botín de guerra. ¡Desengañaros! No será posible nuestro olvido.
Cuba una vez más, bajo la lupa. Por Max.
Estamos ante un universo informativo, que selecciona las agendas informativas relevantes para la ciudadanía, de las opiniones expertas que aquella debe tener en cuenta para forjar sus opiniones, las tendencias, valores, formas de vida y patrones de consumo a imitar y, por supuesto, de los modelos de conducta política que es necesario excluir o condenar. Así tenemos en primer lugar como modelos excluibles y condenables “a la Revolución cubana” categorizada en el universo simplificador de los falsimedios como “régimen castrista” o de los dictadores “hermanos Castro”.
Cuentan con una lupa gigante, apuntando permanentemente sobre la pequeña islita, es una lupa muy selectiva, que por supuesto solo apuntará:
A) Hechos que convierten en noticia, no por su peso en sí, sino por estar vinculados a aspectos de la sociedad cubana, que puedan ser presentados como negativos, sin duda, cuanto más distorsionados y agigantados en su deformidad, mucho mejor.
B) No se detendrá, y excluirá, aquellos contenidos informativos vinculados a los logros del país en materia social, a pesar del refrendo de numerosas agencias del complejo de Naciones Unidas (UNESCO, OMS, OPS, PNUD, UNICEF, CEPAL, UNIFEM, etc.) a los resultados de Cuba en materia de educación, salud, equidad de género, desarrollo sostenible, cooperación Sur-Sur y otros.
Según consenso establecido por los falsimedios de turno, los denominados “espaldas mojadas” de México, o los “balseros” de la República Dominicana o Haití que intentan traspasar la frontera de Gringolandia, son catalogados como emigrantes económicos, en busca de nuevas oportunidades laborales, mejor calidad de vida, e incluso, como migrantes forzados por la pobreza o el hambre. A los cubanitos y cubanitas que tratan de vivir y trabajar en la mayor potencia económica del mundo, por el contrario, se les califica en la mayoría de las informaciones como “exiliados”. La carga ideológica en la información es patente, además, en la utilización exclusiva para el caso cubano de verbos como “huir”, “burlar”, “escapar” y otros, a cual más florido.
Por si fuesen pocos, o no claros, contamos con otro hecho, cuando menos chocante. En las noticias sobre emigrantes de otras naciones del Sur, rara vez es mencionado el nombre del presidente del país de origen, o establecida alguna relación causa-efecto entre su régimen político o económico y el fenómeno migratorio. En el caso de Cuba, por el contrario, es obligada la mención del presidente del ejecutivo antillano y la culpabilización velada o directa, al sistema cubano. Por supuestísimo, jamás recogerán los falsimedios, un hecho capital, que es imprescindible explicar si se desea acercar al público, el fenómeno migratorio en Cuba: que el país de acogida (Gringolandia) promueve con fines políticos la emigración ilegal cubana, a través de la política de “pies secos, pies mojados” y de la llamada Ley de Ajuste Cubano, mientras aplica un criterio universal de rechazo y expulsión al resto de la emigración latinoamericana.
El consenso periodístico sobre Cuba, urdido por los falsimedios, se asienta en un evidente sesgo ideológico favorable al modelo económico de mercado capitalista y al sistema de representación democrático-burgués, y contrario frontalmente a cualquier forma de gobierno que lleve a la práctica, iniciativas que atenten contra uno de sus principios sacrosantos: “la propiedad privada” de los medios de producción, entre ellos, las propias empresas de comunicación. Es por ello que el sistema imperante en Cuba no es el único excluible o rechazable por el consenso mediático. Cualquier otra administración, que haya logrado variar el rumbo neoliberal, de las sacralizadas estrategias económicas de los años 80 y 90 es sujeto también de campañas sistemáticas de demonización informativa. Citaremos, entre otros, los casos de Venezuela, Bolivia, Argentina, Bielorrusia, Zimbawe y Ecuador.
Arrecia la campaña de tertulianos y falsimedios de turno, tratando por todos los medios, que Cuba actúe de frontón, que devuelva la pelota ¿Qué pelota? Para comenzar a jugar, la primera regla debería ser, situar a los contendientes en la cancha en igualdad de condiciones. Cuando los gringos y su capo el Obama, traten a Cuba como un país soberano, reconozcan su Gobierno, se olviden de trasnochados embargos, y pongan en su sitio a los exaltados de Miami. Solo entonces podremos hablar del comienzo del partido.
Acaso se creen que por que figuren, con el rótulo de democracia, y se consideren un gran país, son más dignos que una pequeña isla, que nunca invadió a nadie, que no ordena asesinatos preventivos, que no practica el terrorismo de estado como norma. Yo me quedo con la isla dignidad, que en pocos años ayudó a recobrar la vista, a cerca de dos millones de ciudadanos del mundo. No olvidemos que por contra, fueron precisamente los gringos quienes se cargaron, recientemente, cerca de un millón de personas en Iraq, y por mucho que disimulen, traten de confundirnos, o se vistan con piel de cordero ennegrecido, tienen demasiados cadáveres en el armario, no dejan por ello, de ser unos vulgares criminales, contumaces, reincidentes y redomados.
¿Se puede tomar como un plus de democracia, el practicar asesinatos preventivos e indiscriminados? ¿Puntúa más ese comportamiento criminal, que el no tener dos partidos, prácticamente clonados, que se reparten el poder periódicamente?
¿Será por ventura más justa la dictadura del capital, que la adjudicada a un tal Raúl Castro? ¿A que lado de la balanza se inclinaría, si situásemos en un hipotético platillo, el comportamiento del gobierno gringo –tenido como muy democrático- por ejemplo, ante las inundaciones de Nueva Orleáns –con el resultado de miles de muertos- y en el otro el comportamiento de otro gobierno –tenido como muy dictatorial- ante el paso de los periódicos ciclones, que como plagas, azotan las costas del pequeño lagarto verde, y en los que los muertos se cuentan –por lo regular- con los dedos de una mano? ¿Dónde creen que se sentirá la población más protegida?
El libro de hoy es de Julio Cortazar “Todos los fuegos, el fuego”
De la paja en gueyu ajeno, vista con cinismo. Por Max.
Si hay algo que me revienta sobremanera, es la doble moral, el lograr encaramarla a la cúspide del supino cinismo. A propósito de la actualidad, querría preguntar -sin esperar respuesta- sobre un par de temas: No ha mucho a los kosovares les fue reconocido su derecho a la independencia ¿acaso los absajos y osetos no son siervos del mismo dios? ¿serán por ventura esas gentes de naturaleza diferente? ¿Ese agua bendita no podría ser invocada –pongamos por caso- por los corsos, vascones, o catalanes? No creo haber escuchado a la dirigencia gringa o la comunitaria, ninguna protesta, ni exigido –aunque solo fuese con la boca pequeña- que moderen sus pretensiones los separatistas bolivianos, o más bien será ¿que como son ellos lo que están detrás del apoyo a esas élites insolidarias, no interesa? ¿Por qué ese afán de defender el cuento de la democracia –con el cuchillo entre los dientes- en ciertos sitios, mientras en otras partes –como por ejemplo Somalia- se abandona e ignora olímpicamente? La caja de Pandora fue abierta irresponsablemente por los mismos que ahora –a buenas horas mangas verdes- gimotean y se lamentan.
Los lodos actuales, que tanto alarman al personal, son fruto del coordinado desvelo de los falsimedios de turno, debido al reconocimiento –por parte de Rusia- de las dos provincias ex georgianas como estados independientes, pienso que son el resultado a los polvos levantados por las potencias occidentales, en los Balcanes, con la designación unilateral de Kosovo como Estado independiente, formulada en febrero de este año por Bruselas y Washington al alimón, en flagrante violación a los principios internacionales de integridad territorial y de no intervención en asuntos internos. Con ello quedaron sentadas las bases ¡del todo vale! Para la desintegración de los estados, más como resultado de injerencias extranjeras y designios geoestratégicos que del reconocimiento del derecho de los pueblos a su autodeterminación. Los gobiernos occidentales pueden presumir de haber colocado en el centro de la agenda política internacional, de manera ineludible, los reclamos independentistas. ¡Toma ricino del frasco! Lo triste es que los pueblos se han convertido en una especie de bumerang -entre las grandes potencias capitalistas- que no dudan en utilizarlos en su macabro juego, como forzados peones de sus guerras.
En el colmo del cinismo, exigen el respeto de los rusos a la integridad de Georgia cuando solo hace unos meses que ellos se han pasado las normas internacionales por el sitio que va del monte Venus al hueso de la risa.
¿A que se deberá que nuestro juez estrella ande afanado escarbando cual chucho diligente hozador, desenterrando huesos de victimas en la lejana Colombia –conste que me parece de perlas que se recuperen esos cuerpos del delito de los paramilitares- al tiempo que se olvida interesadamente de miles de restos de sus compatriotas al pie de tapias o esparcidos por anónimas cunetas –sacrificados por la criminal represión franquista- que más de setenta años después, esperan la llegada de la pala redentora?
No será que este super-juez sale al exterior en un intento de lavar su cara dura y mala conciencia, teniendo su casa sin barrer, y siendo un impresentable que intenta dar lecciones de torturas y desaparecidos a otros, cuando no se preocupa ni lo más mínimo, de los malos tratos y quizás torturas a detenidos en dependencias policiales españolas. Hace caso omiso de las recomendaciones, de la justicia universal, de disponer de cámaras en los interrogatorios, ni de respetar la incomunicación de los detenidos, una suerte de mecanismo judicial que favorece la práctica de la tortura. Da repelús tamaño cinismo.
De otra parte el Banco de España advierte a sus dueños que tengan cuidado con las inversiones en Venezuela y Argentina, que dice son un verdadero riesgo para nuestra economía, por supuesto nada que ver el dichoso peligro con el modelo de crecimiento implantado, propiciado y tolerado por ellos mismos, basado en la acumulación sin tino de capitales y beneficios sin límite, llevado a la práctica por sus socios. Como era de esperar ninguna mención al riesgo de los curritos por el inmoral aumento de las desigualdades, por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios, eso no le quita el sueño, al considerado banco, ni le intranquiliza lo más mínimo. Solo atienden solícitos a los intereses de las grandes empresas y bancos. Luego nos dirán que el Banco de España somos todos ¡y una mierda pinchada en un palo! ¡Cinismo en grado sumo!
El libro de hoy pertenece al comprometido escritor sudamericano, Julio Cortázar.




















































































































































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