“Cómo nos duele nuestra América Latina”, Por Max Álvarez.
Otro rescate de Noviembre de 2006
“Cómo nos duele nuestra América Latina”, Por Max Álvarez.
Archivado en Internacional.
Hubo a comienzos de este siglo un momento en que creímos que se estaba gestando un verdadero tsunami de izquierdas en América Latina con la llegada de nuevos líderes políticos. Muy pronto algunas de las expectativas se fueron esfumando y el ciclón dividiéndose como un azucarillo. Ahora el tiempo en las hermanas tierras -bajo y debajo de la América imperial- se presenta con negros nubarrones. Sería de ilusos esperar que el bisonte encelado afrontaría los sarpullidos de su primavera contestataria, con el consiguiente enquistamiento de los forúnculos de sus cuartos traseros, manteniendo las pezuñas cruzadas. El golpe más cercano lo tenemos en la medio derrota de Venezuela en Naciones Unidas, propiciada con la estimable ayuda de nuestros orgullosos países europeos que dieron muestras fehacientes de su proverbial lacayismo vocacional. Te sientes a veces tentado a pensar -sin duda erróneamente- que no puede ser verdad que seamos tan reaccionarios como los gringos, pero la realidad es muy cabrona, somos -o nos hacen ser- tan o más impresentables, tan canallas, tan neofascistas. Ellos con su conocida prepotencia y falta de escrúpulos -no os dais cuenta que toda su política se basa en hacer chantaje y meter miedo a los pobres y débiles de espíritu-, nosotros atenazados y escudándonos en un innato espíritu lameculos, digno de mejor causa. Y es que vuelve la burra al trigo, en respuesta a las estrategias de división y despojo de gringolandia, hay pocos países que comienzan a realizar negociaciones bilaterales -también comerciales- con los innombrables, desentendiéndose de los procesos de integración que otrora acordaron con sus hermanos de sangre y martirio.
Siguen los encadenados y exitosos fraudes electorales de México, Perú y Ecuador. Me maravilla la capacidad tan desarrollada que tenemos de flagelarnos, una y otra vez trompicamos en la misma piedra. ¡Es que no tenemos remedio! Por ejemplo, Ecuador, no me entra en la cabeza que gentes del bando de los explotados sin compasión por un oligarca, multimillonario gracias a los muchos sudores ajenos, y te encuentras contra toda lógica que les dan votos en vez de botarlos al quinto pino, es que no puedes dejar de rechinar los dientes, y no cabe otra cosas que contemplar impotentes como la mayoría de estos países desvalidos se hunden más y más en la miseria, en la ciénaga de arenas movedizas que los engulle sin remisión, siguen caminos enfangados que transitaron y transitan -cual condenados- sin previsible final. ¡Cómo podemos llegar a tal extremo y tamaño despropósito! Una y otra vez nos la meten doblada y no escarmentamos. Duele y nos duele pero al final va a ser verdad que cada pueblo tiene el gobierno que se propicia y merecen sus gentes.
Admito cuantimás que la machacona propaganda de los falsimedios caliente la cabeza de mentes reblandecidas por tantas y tan atrasadas penurias y necesidades, pero todo tiene su límite. La inexistencia de líderes carismáticos, el bajo nivel de organización y de cuadros medios, la falta de concienciación de las masas, no son justificación suficiente. Deberíamos acostumbrarnos a bailar la yenca un paso adelante, un paso atrás ´-siempre que este sea más corto- pero nunca un paso lateral de separación, de desunión de los pueblos y gobiernos, debemos marchar siempre juntos, si no queremos ser vencidos -una vez más, ¿cuántas van?- por las fuerzas coaligadas de oligarcas e imperialistas.
Hace falta mucha conciencia republicana que nos dignifique y nos lleve a entender que el poder y la legitimidad de los Presidentes emanan del pueblo, nada de subordinación, deben desaparecer los Presidentes feudales, dejemos de pedir como siempre audiencia, desde hace miles de años la sociedad civil ha procedido de esta manera, sin éxito alguno, llega la hora de la libertad, lo decía el General San Martín: “Seamos libres, lo demás no importa nada”. Es preciso volver a estrechar las manos todos los países hermanos, y aunque el estratega Fidel esté temporalmente en el dique seco, habrá que acostumbrarse a suplir su falta, con muchas manos fuertes y comprometidas en la cooperación, integración, complementación. Dejemos de ser -pa siempre- la tierra de promisión gringa. Nos quieren hundir una vez más en otra sangrienta noche de terror, basta de caer en celadas, no piquemos el anzuelo, apremia el sentirnos soberanos, sólo nos queda encarar con renovados bríos la desigual lucha y la resistencia a ultranza. Uno de los puntos fundamentales de los pueblos -en esa diaria pelea- es luchar contra el terrorismo intelectual, hay que desenmascarar a los defensores asalariados del gran capital -por ejemplo Mamollosa- que tienen la hegemonía de los medios de comunicación y manipulan a su antojo la opinión pública, urge la alfabetización de las gentes, leer y seguir más las enseñanzas que nos marcan los Galeano, Benedetti, Petras, Chomski, T. Dos Santos, escritores comprometidos con los desheredados. ¡Estos si son de los nuestros!
Senda del Arcediano, noticias de Cuba. Por Max.
Hace unos días, después de un tiempo, por fin dispusimos de un domingo pleno, que nos permitió hacer una escapada con el ánimo de trotar por los montes como solíamos, y también tratando de no perder tan saludable costumbre. Dirigimos nuestros pasos a recorrer parte de la senda del Arcediano, entretuvimos el camino asfaltado, en el que se dejaba notar el verano, ya que la autopista aparecía atestada, escuchando -a la ida y confirmando a la vuelta- la emisora de radio nacional, que debiera transmitir noticias sin más, es la única que se puede oír en todo el recorrido… y algo llamó mi atención, causando un cierto resquemor, repetían las noticias a cada poco. Nada se comentó de Honduras, aunque el intento de Zelaya de regresar a su patria estaba en pleno desarrollo. Lo chocante es que en todos los boletines no dejaron de destacar que Cuba marchaba poco menos que al abismo a la bancarrota, deducían el terrible mal por culpa de Raúl Castro que habiendo rendido cuentas del gobierno -a su pueblo, como debe ser- rogaba a sus compatriotas que deberían trabajar más la agricultura, para así no depender tanto de las importaciones de alimentos –cosa por otra parte lógica y de gran sentido común- se veía a las claras que solo trataban el tema con el manifiesto ánimo de denigrar, de ofender a la pequeña islita. No recuerdo que a mis oídos hubiese llegado alguna reseña sobre los parados de aquí y de allá, ni que hay millones de hectáreas improductivas en nuestra patria, que bien podrían ser puestas en cultivo, siguiendo el ejemplo del pedido de Raúl, ni tantos y tantos problemas que nos aquejan y desvelan a miles de pobres por estas latitudes.
Nada apuntaron que se trataba de un discurso, en conmemoración del 56 aniversario de los asaltos a los cuarteles de Moncada y Céspedes. Por supuesto no se acordaron, ni reseñaron que hace muy poco, una encuesta europea sobre los pueblos, dio como resultado que las gentes más felices del orbe, hubieran resultado ser los cubanitos, a estos falsimedios no les cabe en la cabeza que gentes -que según ellos- mantiene el régimen de los hermanos Castro poco menos que muertos de hambre, puedan ser con todos sus problemas a cuestas, los campeones de la felicidad, apuesto doble contra sencillo que sobre el particular callaron como ahogados, no mentaron ni por asomos esta noticia, ni una sola vez.
Que resulte ser el único país en todo el mundo con consumo sostenible, eso debe ser irrelevante, ni digno de mención y menos de imitar, ni nada que se le parezca. Que sus médicos solidarios como ningunos, atiendan fuera de sus fronteras, ellos solitos, más enfermos que el resto de los países juntos, debe ser pecata minuta, cosa sin importancia ¿Qué afán mueve a estos falsimedios para solo destacar y amplificar lo negativo? La cosa está clara, no le perdonan a esas dignas gentes, el vivir al margen de la corrupción y el consumismo que impera en el resto del mundo capitalista, debe ser un delito horrendo no seguir la corriente, y sobre todo no poder chupar cuantiosos beneficios, de exprimir a esas masas que se conforman con tan poco.
Después de esta introducción vamos a lo que veníamos. Parada obligada en Cangas de Onís en el mercado, con acopio de víveres y comida con todas las de la ley en el restaurante del hotel en la calle principal. Era media tarde cuando partimos del Collado del Cueto donde quedó aparcado el coche, de seguir al frente llegaríamos al embalse de la Jocica, ruta que ya recorrimos en la primavera pasada, así que tomamos a la derecha por la verdadera senda del Arcediano, el sol sobre nuestras cabezas parecía querer chamuscar las coronillas y a todo bicho viviente, y menos mal que la senda transcurre bajo la agradecida sombra que nos proporcionaba la visera creada por las ramas de robles, hayas y acebos. El suelo tenía bastantes charcos –indicio que no hacía mucho que había llovido- seco donde aparecía el lecho de piedras antiguas y gastadas, por tramos se notaban los trabajos reparadores de los aficionados canteros con piedras de reciente acomodo de mala manera. En los claros del bosque se divisaba el Cornión con alguna mancha de nieve. El comienzo es asfixiante, te esperan revueltas y más revueltas que te hacen subir quinientos metros de nivel, en un corto trecho.
Utilizada por los romanos para someter a cántabros y astures, tuvo a continuación mucho trajín, sirviendo a los de la media luna y el turbante para entrar y a los de la cruz para su tarea de reconquista. En la Edad Media fue ruta clásica de trasiego de viajeros y mercancías. Los asturianos del oriente, vendían sus productos a través de este penoso camino a los castellano-leoneses y regresaban, cargando en sus lomos, cual laboriosas hormigas, abundante trigo y vino. Paisaje de gran belleza aunque para mi gusto es más vistosa la de la Jocica. De acuerdo con lo esperable nos prometía prados, bosques de hayas y altas montañas y la verdad no tuvimos queja, acertamos de pleno.
“Inventario I” recoge un buen ramillete de poesías de don Mario Benedetti

Pueblo de Amieva, donde iniciamos.

Senda empedrada, al fondo el canto Cambronero

En la lejanía: Cotalba, Requexón y el mirador de Ordiales.

Central de la Jocica desde el mirador de Ordiales

Mirador de Ordiales, pico Cotalba, torre de Enmedio y Torrezuela
Dunas de Liencres, Cantabria. Por Max.
A poco más de una docena de kilómetros de Santander capital, sobreviven estas preciosas dunas, pese a que sabe dios ¡que hijo de mala madre! autorizó la degradación de la zona costera cercana, metiendo el dichoso ladrillo y su pariente el hormigón a escasos metros de la mar salada, no lograron degradar la zona totalmente, pero… tiempo al tiempo que todo se andará. Rocas que la ida mano de la mar cantábrica, supo esculpir en esbeltas columnas, pilares en precario equilibrio, restos de un monumento geológico arrumbado, son testigos mudos del todo vale, del ladrillazo que te crió. La manifiesta locura, no es más que el resultado de la endémica corrupción que padecemos a todos los niveles en la castigada España, aquí en el norte, por suerte y por ahora, sin llegar a los terroríficos y delictivos niveles de la costa mediterránea.
El antiguo profesor del instituto Jovellanos, de nombre Gerardo Diego, comienza uno de sus poemas “La tristeza de las dunas, que el mar y el viento moldean. La tristeza de las dunas” Liencres con arenas cambiantes y casi vivas, que hasta no hace muchos años, era tenido como un cómodo arenero –solo necesitábamos disponer de una pala para cargarla y un carro para llevársela- Acompaña la desembocadura del río Pas, que dibuja en su regazo un amplio y hermoso meandro, de un lado la playa y como no podía ser menos en la otra vera; primero la cortejó después tomó posesión del margen opuesto, la industria de los tiempos, un verde campo de golfos, para que puedan las élites de estos animalitos de dos patas que pululan y polucionan la ciudad, entretenerse dándole golpes a la pelotita picada de viruela, con sus sofisticados palitroques, a dos pasos de sus grandes mansiones de la capital.
La playa de Valdearenas se cierra hacia tierra por un bosque de pinos marítimos, plantados es profeso -precisamente el año de mi nacimiento- para fijar las dunas, a las que muchos días trata el viento gallego, de adentrar y extender inmisericorde –por cierto, debido al último temporal aparecían los restos tronchados de varios de estos árboles, como quebrados estandartes, o bien recostados con las raíces fuera del arenero, tal como si se tratase de la grotesca y monumental escoba abandonada por el gigante Polifemo- El parque natural tiene una empalizada, dando cara a la playa y digamos que está un poco restringido el paseo por este ambiente salino, ya que fueron plantados unos sedosos mimbres que debieran hacer de freno y barrera al avance de los diminutos y amarillos restos de conchas, o de los no menos vistosos granos de puro cuarzo que les hacen compañía.
El pueblo aledaño, que da nombre a las dunas, mostraba los resultados de la fiebre de estos últimos años, cientos de construcciones, esqueletos de casas, hoteles y edificios varios. Hicimos parada de medio día a comer en uno de sus restaurantes, ni bien ni mal, pasable. Para hacer la digestión nos adentramos por un sendero -dirección a la capital- que bordea los restos de pastizales que aún quedan, pasamos un arroyo y un trecho después al lado mismo de un gran agujero, donde el mar se divisaba en su fondo a bastantes metros. La ley de costas no es el problema, la aplicación sí lo es ¡y muy grave! Tuvimos una gran ministra del medio ambiente -Cristina Narbona- y un perfecto director de costas -Jose Fernández- lo grave es que duraron poco, las presiones sobre ZP pronto dieron resultado. En meter mano a la secta, hace oídos sordos, a todos los reclamos, en cambio se tomó gran diligencia en deshacerse de la protectora del medioambiente.
Como final de Juan Carlos Onetti “Correspondencia con Benedetti”











































































































































































































1 comment