MAX Y LOS CHATARREROS

¿Es la política complicada o nos la complican? Por Max.

Posted in Asturias, Opinión by maxalvarez on diciembre 3, 2009

Rescato otro escrito de 2006, ahí os lo dejo.

Desde que el uso de razón me llevó a elevar la mirada alrededor y dejar de tener como centro el ombligo, siento un martilleo en la sesera con las siguientes preguntas: ¿Deberían ser los políticos de izquierda antes de todo gente honrada? ¿Se debería exigir a esos políticos un código de buena conducta? ¿Que medidas caben tomar ante el crecimiento del escepticismo popular en relación con la política y los políticos?

No me cabe duda que los políticos tienen la obligación de ser los pilares fundamentales donde se sustente el arte de la buena gobernanza. Aunque los designios de los agentes -sería más apropiado decir sanguijuelas- del dinero, discurren por senderos bien distintos, el primer paso fue inducirnos a sentir una creciente decepción en la creencia del Estado como efectivo centro del control político de la sociedad, para ello habilitaron una serie de caminos diversos, siendo la privatización la que gozó de una prensa más favorable: De la noche a la mañana a un don alguien le interesó hacernos creer que la privatización estimula el crecimiento -y aunque así fuese- elevando a renglón seguido a la categoría de deidad de primer orden al sacrosanto mercado. Y ahí siguen instalados tercos -o testones- cual gocha tevergana, engañándonos como a pobres lelos.

Estamos anclados en el pasado, navegamos políticamente sin brújula, el patas curtias bien se encargó de robárnosla y llevarla en su zurrón a su última morada, y allí la tenemos extraviada en el valle de los xostrados entre una buena mata de floridas ortigas. Parecemos tan despistados como si el santo Mefisto se despertase un día en el Vaticano con que Satanás -de golpe y porrazo- se había acogido a la jubilación anticipada ¡menudo palo! ¡vaya tunda! ¿Contra quien podría dirigir ahora sus furores redentores?

El peso de tantos años de dictadura y pos dictadura dio como resultado un empobrecimiento mayúsculo de las cualidades intelectuales y morales de varias generaciones y las siguientes -dicen que más preparadas- son una incógnita aunque previsible dado el camino por el que transitan -un sendero muy oscuro- y ya que su concienciación política es mínima, dudo que consigan algún logro apreciable cuando les llegue su hora. Me temo que a nuestro pesar, regresamos al siglo XIX -borbón incluso- con la esperanza y el consuelo de que a finales del mismo, se alumbró la generación más importante y fantástica de ciudadanos comprometidos, por una vez esperemos -por el bien de todos- que se repita la historia.

La derecha puede perfectamente prescindir de los partidos políticos, como lo demostró durante la época de patas curtias, pero para la izquierda es vital de necesidad, no puede prescindir de un instrumento político, sea éste un partido, un frente político u otra fórmula. Su carencia no es grave para la derecha -beneficiosa sin duda- pero para la izquierda sí lo es.
Deberíamos tener muy presente que cada vez más la gente rechaza las prácticas partidarias clientelistas, poco transparentes y corruptas, de aquellos que sólo se acercan al pueblo cuando están al caer las elecciones.

Cómo no vamos a estar desencantados los electores cuando la derecha -sin ser corrida a gorrazos- emplea el mismo lenguaje de la izquierda: Palabras como reformas, cambios de estructura, preocupación por la pobreza, transición, forman hoy parte de un discurso habitual; y si por lo menos la izquierda tuviese algo de imaginación y se dedicase a renovar e innovar, pero no, esta gris y acomplejada zurda, sigue tirada a la bartola y si acaso coopera en la confusión del discurso. Resultado, repudio creciente y merecido contra los mensajes que se quedan en meras palabras, que no se traducen en actos de provecho: Resultado, el pasotismo preside la selva.

Lo simpático es que aunque la mayoría nos animásemos de repente a participar en el juego político, veríamos que las decisiones que se adoptan son al margen de los partidos, tal como está montado el chiringuito de estas democracias controladas, cuyos controladores no están sometidos a ningún mecanismo democrático, sobrevuelan instalados en las alturas, encamados en un mullido colchón de billetes.
Por otra parte se han perfeccionado enormemente los mecanismo de fabricación del consenso -van dos pasos por delante- monopolizados por las clases dominantes, que condicionan en un alto grado la forma en que la gente percibe la realidad. Sólo esto explica que sean los partidos más conservadores, que defienden los intereses de una ínfima minoría de la población, los que se hayan llevado el gato al agua logrando transformarse cuantitativamente en partidos de masas y que la base social de apoyo de sus candidatos sean -para mayor escarnio- los sectores sociales más pobres de la periferia de las ciudades y del campo.

Produce un creciente desasosiego dedicar unos minutos a rebuscar en las filas de los partidos esas raras avis que alcancen un mínimo nivel exigible a un político decente. Abundan en todas partes aznares, acebes, zaplanas, rosas diez, chaves, maragales, gentes romas -cuando no son verdaderos trileros- sin pizca de chispa y que no generan ni un rís de confianza.
El capitalismo ha revelado su gran capacidad para reciclarse y para inclinar la nueva revolución tecnológica a su favor. La clase obrera tiene limitado su poder de negociación ante la oportuna siembra del pánico a la desocupación. Oportunos lavados de cerebro con los valores mercantiles del beneficio como faro que todo lo alumbra, es la aspiración del hipócrita y del bribón que tanto abunda.

La gente corriente está harta del sistema político tradicional y quiere cosas nuevas, quiere cambios, quiere nuevas formas de hacer política, quiere una política sana, quiere transparencia y participación, quiere, en síntesis, y sería primordial, recuperar la confianza.
Pese a los años transcurridos, lamentablemente ahí siguen las preguntas sin una clara contestación, por ello os animaría a que tratárais de de ayudarme a encontrar las respuestas. ¡Gracias!

Las fotos van de calzadas romanas en Asturias y se las dedico a mi amiga Eufemia Díaz Suárez que fue quien me envió el archivo power point.


Senda de subida a Tresviso


































Catedral de San Pablo y aledaños. Por Max.

Posted in Actualidad, Búsqueda, Búsquedas, Fotografía, Patrimonio, Viajes by maxalvarez on octubre 13, 2008

Suntuoso edificio que en el suelo de su base, alberga la tumba de Nelson. Parece que el cuento de los parásitos vividores a costa de la credulidad de las gentes es añejo, viene de largo, primero se conoce como haber sido templo a Diana –y no precisamente de Gales, la del orejas- pasando después a capilla cristiana, iglesia románica y más tarde gótica, siendo el mayor monumento religioso de Inglaterra hasta que un pavoroso incendio la destruyó. Entre los rescoldos de las cenizas Christofer Wren fue encargado de construir un nuevo edificio que es el que hoy podemos admirar y todo eso más o menos desde el ya lejano año 1710. Cercana a Trafalgar, si estás dispuesto a pegarte la paliza de subir medio millar de peldaños puedes admirar una buena panorámica de la ciudad de Londres.

La vida a veces se complace en ofrecernos imágenes de una gran ciudad desde la altura como sucede en este caso. En la cúpula más baja, de unos setenta metros de diámetro, con corredor en todo su perímetro, te puedes admirar de la caprichosa y mágica propagación acústica de los sonidos, al poder comunicarte con un compañero que se encuentre al otro extremo del diámetro, talmente como si lo tuvieses al mismo lado –se oye perfectamente- como no podía ser menos le llaman la galería de los susurros. Me maravilla el caprichoso juego de la historia donde el vencedor señala las reglas y destino de las cosas, este edificio tiene como jefa a Isabel II, si fuese en España el capo sería Mefisto.

Parece ser que está prohibido hacer fotos en el interior, aunque como no se inglés y puedo jurar que no vi ningún letrero con cámara tachada, malamente podría darme por enterado, lo que dio lugar a que alguna se cayese en el zurrón, hasta que fui advertido de buenas maneras de la incorrección –hay veces que me sale la vena trasgresora- Estrechos pasillos, escaleras con revueltas andamiadas de mala manera, no se por que estos palitroques no me inspiraban demasiada confianza y hicieron que cuando llegué a lo más alto sintiese vértigo, te asalta la sensación que se vendrá abajo de un momento a otro este tinglado, como un castillo de naipes, la verdad sea dicha, es que no me inspiran ni un ris de seguridad las obras de los hombres ¿Por qué será?.

Hay muchas veces que la demasiada luz no es apropiada para ver tan principales monumentos, hace resaltar ciertas partes de las brillantes piedras, mientras a otras las sumerge en la penumbra. La tenue luz de un día medio nublado, iguala todas las aristas y hace que alcancemos a distinguir mejor la diversidad del conjunto, sin ser cegados por el reflejo directo de las partes. Sucede lo mismo que con la inteligencia de un hombre mediano que muchas veces alcanza a percibir los matices del mundo con mayor precisión y justeza, que otro de inteligencia luminosa que solo impresiona su retina lo esencialmente primordial.

Muy cerca de la iglesia está la zona donde predominan los centros bancarios: el banco nacional, la bolsa de valores, entidades financieras y gremiales… es un barrio que por la noche suele quedar vacío y silencioso, ya que solo residen en él un puñado de londinenses, aunque en estos tiempos -sobre todo por el día- debe ser una olla a presión a punto de explotar y seguro que se escuchan palabras gruesas –eso sí en ingles- a esos estirados y levitados terroristas de corbata y de cuello blanco. No dudo que más de uno de esos gurúes del neoliberalismo, no le quede más opción que acercarse a San Pablo a rezar por sus libras estampitas, para que sean rescatadas oportunamente por papá Estado.

El libro de hoy es del gran pensador Noam Chomski.

Conversaciones libertarias con Noam Chomsky

La familia. Por Max.

Posted in Historia y vida. by maxalvarez on febrero 12, 2008

          Ahora que está tan de moda la familia, traída al retortero a todas horas por la sacrílega e inquisitorial boca de la jerarquía eclesial –cínicos desertores de las santas uniones que predican para los demás- y de otros que tal bailan, gentes que viven eternamente mirándose el ombligo, por el mero hecho de ser de derechas de toda la vida, que articulan su rancio discurso –con sospechosas coincidencias periclitadas hace ya décadas- en tres pilares básicos, dios, patria y familia. En contraposición a tanto fariseo, quisiera dedicar un homenaje a esas otras familias que van por libre, carne de cañón, condenados ya en origen a ser pasto de las llamas del infierno –del que oportunamente acaba de avivar sus ascuas el nazi fogonero Mefisto- Va por y para esos respetabilísimos matrimonios, que pasan del santo sacramento, que les importa un pepino la bendición del estreñido pajarraco espiritual. Que hacen contrato si les peta ante las autoridades civiles –o viven toda una vida sin papeles, arrejuntados- y que permanecen xuncidos mientras les apetece, o por las mismas se dicen adiós si así lo consideran oportuno.

 

       La palabra “familia” viene del latín y viene a significar servidumbre. Con ese engañoso término designaban los romanos a los esclavos de una casa. El -pater familiae- era quien tenía bajo su autoridad, mujer, hijos y esclavos, y según la ley romana, el derecho de vida o muerte sobre todos ellos. Señala Engels acertadamente sobre el particular: “La institución de la familia fue la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo. El hombre empuñó las riendas de la casa; la mujer se vio degradada, convertida en la servidora, en la esclava de la lujuria del hombre, en un simple instrumento de reproducción. Esta baja condición de la mujer ha sido gradualmente retocada, disimulada, y en ciertos sitios, hasta revestida de formas más suaves, pero no, ni mucho menos, abolida.”

          De siempre la familia fue un pilar muy mimado e importante para los capitalistas que tomaron el relevo después, ya que es el ámbito donde se reproduce la fuerza de trabajo. Además, la familia es una asemeya del orden que les llena: disciplina, obediencia, sumisión, son los principales valores que nos transmiten. Es decir, a través de la familia en primer lugar, y luego a través de la escuela, los medios de comunicación y de la Iglesia, nos inculcan esos estereotipos que señalan que las mujeres deben ser dóciles, abnegadas y dedicarse al cuidado de los demás en el ámbito privado; mientras que -los hombres no lloran- deben ser –machos- capaces de subordinar a los más débiles.

     En principio la secta -que en mala hora fundó Cristo- parecía enfocada al cuidado y atención de las almas, pero eso fue un espejismo, actualmente está emperrada en una nueva cruzada, en meternos por la sesera su definición de familia y matrimonio, tenemos que soportar la tabarra de estos santones, que se creen por encima del bien y el mal y gracias a ello se permiten decir lindezas del estilo de la siguiente: “Ninguna ley hecha por los hombres puede, subvertir aquella norma establecida por el Creador sin que la sociedad quede dramáticamente herida en su base” Son tan infantiles que se creen que todos nos tenemos que tragar su mundo de fantasías y leyendas. ¿Dónde está ese Creador que tengo que hacerle unas cuantas reclamaciones?

         Hay otra familia atípica y que no hay que echar en el olvido, en esta España de nuestros dolores, reconocemos como jefe de Estado y le otorgamos numerosas prebendas a su familia. Pero lo que más indigna a los republicanos no es el costo económico de la monarquía –aunque cuantioso y claro que significa un enorme chorro de oro- lo que más chirría es la supuesta impunidad de que gozan los miembros de la “familia real” Y su tendencia a incrementar sus miembros en forma exponencial, habría que habilitar algún tipo de coto a su endémica proliferación. ¡Hostia! Aunque sea pecado -que lo confiesen cada domingo- pero ¡por favor! que usen el preservativo alguna vez, y se dejen de procrear sin tino ni concierto, que nos van arruinar –y más ahora que se presagian vientos crudos- No te digo nada cuando comience a matrimoniar la ristra, un riñón va a ser poco.

               Estos días pasados -mientras curaba la gripe- seguía el blog de mi compatriota Rafael Reig, que apuntaba una curiosa y cierta teoría, según la cual, tenemos el mundo al revés, siguiendo el orden cronológico es indiscutible que la niña es la madre –u origen- de la mujer –no en vano toda muyer es primero niña- y la madre a su vez lo es de la vieja abuela, con lo que tenemos que la abuela bien se pudiera considerar como la nieta de la niña primigenia.

     Como final unas fotos antiguas de mi pagana familia. Que sin falta de ser católica permanece unida –de momento- Ámen.

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Un servidor de escolino año 1955

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Mi futura costilla Hermelinda (para abreviar Cuqui de cucaracha) y su hermana Nieves disfrazadas de comunión, año 1959

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Cuqui, año 1970, cuando la conocí.

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Cuqui minifaldera, aun faltaban unos años para que espurriera la pata el quícaro sanguinario pero la mini se imponía, año 1972.
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Disfrazado de guerrero Artillero, año 1973
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Mis tres cachorros de Carnaval en Begoña, año 1984

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La Pitufina de bruja mismo año.