29S Huelga General contra el veleta de ZP. Por Max.
Quienes llegamos a creer que con el morritos, el partido socialisto había tocado fondo, que había sobrepasado los límites del engaño y el disimulo, de tirar a la rebatiña la añeja honradez, de ser el saldo final de una forma de hacer política… estábamos muy equivocados, ahora tienen y tenemos por presidente, una veleta, un mamarracho, un perfecto saltimbanqui. Si el primero tenía un modelo político que estiraba y encogía al fiel dictado de la social democracia alemana y la tutela de los gringos, ahora penamos algo incalificable, tenemos como guía una veleta desnortada, es la improvisación, la chapuza en grado sumo, igual le da negro que blanco, sostener hoy una cosa y mañana la contraria, se le ve capaz de enterrar el ideario socialista, a nada que las circunstancias acompañen –¡que lo harán!- no se arredra, ni tiene reparo por nada.
Igual que al principio dio claras muestras de ser el Jefe de Estado más avanzado e izquierdoso de la Mercocracia Europea, con medidas sociales sin precedentes, ahora va camino de salirse por el extremo opuesto, destrozando de paso el ya precario estado del bienestar, es un hombre sin principios. Hoy defiende ante todo el mundo una tasa a las transacciones financieras –Tasa Tobin- y hace unos días su grupo la rechazó de pleno, a nivel nacional, y por supuesto, ni por asomo se le ocurrió mentarla, cuando hace cuatro días era el presidente rotatorio de la Mercocracia.
Es un sepulcro blanqueado. Encabeza un gobierno que va dando bandazos y al que solo se le conoce por el atisbo continuado de brotes verdes. Hace tiempo defendía urbe y orbe, la alianza de civilizaciones, y antes de ayer -sin el más mínimo empacho- brinda su apoyo sin fisuras, a las medidas xenófobas del medio litro e impresentable Sarkozy. Abarata el despido y cínicamente pretende convencernos que tal medida va en beneficio de los trabajadores, con la creación de no se cuantos empleos. Sin despeinarse lleva a cabo el más brutal recorte social, medida sin precedentes a la que no se atrevió ni el mismo partido hijo del fascista patas curtias. Solo esa acción le otorga méritos más que suficientes para hacerse acreedor, a ser declarado el mayor enemigo público de los trabajadores.
Desmantela las Cajas de Ahorros siguiendo la voz de su amo –medida tendente a congraciarse con el Santander BBVA amos de las perras- Rehúsa luchar contra el fraude fiscal y no solo eso, sino que facilita la evasión a manos llenas de grandes empresas, ricos y banqueros. Los decretados recortes de gastos -por una cruel casualidad- afectan en gran manera a los sectores que más perjudican a las clases trabajadoras y al empleo, nada de meterle mano a la secta, o limitar el despilfarro por esos mundos del demonio, de los milicos y su capo el general Borbón. ¡Ojito! Esos dos sectores son declarados intocables. Si tuviese un mínimo de decencia y vergüenza socialista y dado que los socialistos van a pasar a la oposición por un largo periodo de tiempo, debería coger el toro por los cuernos y tener un guiño de despedida con sus sufridos votantes, colocando en su sitio a tamaños atorrantes parásitos: clero y milicos indistintamente. Sería un servicio impagable que muy bien pudieran tener en cuenta –en un lejano futuro- sus posibles votantes, cuando vayan quedando atrás, su actual y justo enfado.
Decretó con nocturnidad y alevosía, una Reforma Laboral que a punto está de acabar con la mayoría de los Derechos Laborales, conseguidos por nuestro comprometidos ancestros, tras muchos años de sudores, recibir palos y sangrar abundantemente. Bajó el sueldo a los funcionarios y aplicó un recorte de las pensiones, amparado en los argumentos interesados de la banca, dispuesta por naturaleza a quedarse con los ahorros, tanto de los pensionistas, como de los trabajadores. Poco le importa que el calcetín sea blanco o negro, él le da la vuelta a la conveniencia de las presiones de los poderosos. Mucho bla, bla sobre leyes sociales, como las de igualdad y la de dependencia, pero la realidad es que están sin desarrollar, siguen desnudas, tiritan en pañales.
Última hazaña de ZP, mucho fardar de abuelo republicano pero a la hora de la verdad, este seguramente se iba a sentir muy decepcionado con el comportamiento de su indigno nieto, ante un pedido de México enseñó la oreya en condiciones “España dio por “rechazada” la recomendación de México para que investigara las desapariciones forzadas de la Guerra Civil y la dictadura franquista (1936-1975), en un documento difundido este martes en Ginebra ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU”.
Ante tanto despropósito: LA HUELGA ESTÁ MÁS QUE JUSTIFICADA.
¿Cuando, cuando? ¿Qué podemos hacer? ¿Qué nos queda? Por Max
Cuando los sindicatos son financiados por el Estado ¿Quién nos va a defender contra el abuso de patronos o del mismo estado? ¿Qué nos queda?
Cuando desde el Estado se fumiga a los más desfavorecidos y se perfuma a los pudientes ¿Qué nos queda?
Cuando el fascismo se moderniza, mediante un pacto de inmunidad, silencio y amnesia ¿Qué nos queda?
Cuando la cloaca del fascismo jurídico, es la escuela donde se forman las elites judiciales, que impartirán teóricamente justicia ¿Qué nos queda?
Cuando nadie mueve un dedo por esclarecer el robo de 30 mil niños arrebatados a sus madres en las cárceles, para ser entregados a las familias de los fascistas vencedores ¿Qué nos queda?
Cuando nuestros sindicatos parten con una mano ocupada en recibir dádivas y la otra la tienen escayolada ¿Que podemos esperar? ¿Qué nos queda?
Cuando necesitemos unas manos sindicales fuertes y comprometidas que nos liberen de las fieras garras de nuestros depredadores. ¿Qué nos queda?
Cuando los gastos del ejército se consideran intocables ¿Qué nos queda?
Cuando los que tienen las armas no entran en razón y somos incapaces de convencerlos de que es necesario, que todos nos apretemos el cinturón ¿Qué nos queda?
Cuando los gastos destinados a financiar a una secta también se declaran intocables ¿bastará con rezar a su dios del que dicen que todo lo puede? Si no somos escuchados ¿Qué nos queda?
Cuando en actitud de brazos cruzados nos superan los acontecimientos, mientras con el rabillo del ojo vigilamos el garito de pan que se cae de la mesa de los pudientes, para disputarlo a otro muerto de hambre ¿Qué nos queda?
Cuando siguiendo la consigna de la historia las épocas de decadencia se superan con pan y circo, que es el claro síntoma de la descomposición actual, solo nos falta que la rojigualda –que no roja- quede campeona del mundo y todos contentos, si no se cumplen nuestras ilusiones ¿Qué nos queda?
Cuando ese PSOE que ante la cercana muerte de la marchita rosa, exhibe en lo que ya no es, ni siquiera aparenta ser, un puño, muestra un capullo seco, sin vida. ¿Qué nos queda?
Cuando la corona no está dispuesta a cobrar un poco menos ¿Qué nos queda?
Cuando saquean y destrozan con saña la hucha de barro de los trabajadores ¿Qué nos queda?
Cuando la consigna es abaratar el despido ¿Qué nos queda?
Cuando están resueltos a sangrar las anémicas pensiones ¿Qué nos queda?
Cuando no reparan en gastos en dejar vacías las ya tiesas arcas públicas y emplear esos caudales en el apoyo a corruptas instituciones financieras ¿Qué nos queda?
Cuando no quieren ni oír hablar de la nacionalizar algunos bancos para disponer de una banca pública fuerte ¿Qué nos queda?
Cuando la privatización de las empresas del Estado ayudó a este descomunal desastre y no se quiere rectificar el rumbo, si acaso seguir profundizando en el desatino ¿Qué nos queda?
Cuando unos desalmados llevan años esquilmando al Estado y repartiendo el botín con sus amigotes y nadie se atreve a plantarles cara ¿Qué nos queda?
Cuando el presidente del Santander, beneficiario del regalo en su día del Banesto, se permite presionar a nuestro presidente para que recorte gastos ¿Qué nos queda?
Cuando el mafioso presidente de Telefónica –regalo altruista del Ansar con uno de sus amiguitos del alma- tiene la desvergüenza de llamar la atención a nuestro acoquinado Presidente ¿Qué nos queda?
Cuando con nuestro dinero se está pagando a los banqueros para que sigan especulando como en sus buenos tiempos ¿Qué nos queda?
Cuando no se puede comparar el sueldo mínimo de un trabajador que son 642 €/mes y el de un diputado de 3.996 €/ mes ¿Qué nos queda?
Cuando ZP está dispuesto a obligar a la economía del país, a dar un salto atrás de al menos diez años ¿Qué nos queda?
Cuando en estos tiempos difíciles persiste el agravio comparativo entre los 35 años de cotización de un trabajador, con los solo siete de un diputado, para poder cobrar la pensión, siendo en el primer caso mínima y en el otro máxima ¿Qué nos queda?
Cualquier día de estos habrá que plantarse en la calle con la recortada cargada a tope y que sea lo que el diablo quiera.
Manadas de lobos, perdición de corderos. Por Max.
Si quedaba alguna duda, ahí tenemos a los dos máximos dirigentes políticos españoles que salen a confirmar los peores augurios, del talante… –mejor diría calaña o mala entraña- de los mismos, recibiendo sin ningún reparo al ilegítimo presidente hondureño, salpimentado desde gringolandia y cocinado por el golpista Micheletti.
Era de esperar que tanto ZP como Rajoy en calidad de alumnos aventajados y con experiencia, saben de sobra como hacer legal un golpe fascista, como mantener la impunidad de los artífices contra el reclamo de los deudos de los cientos de asesinados, torturados y secuestrados, y de paso dar visos de legalidad y apuntalar como jefe de estado al designado por el golpista, ya lo dice el refrán “quien hace un cesto hace un ciento”
Arropados por la iglesia y la banca tanto a los de allá como a los de acá, poco les ha de importar que fuesen y sigan siendo asesinados, periodistas y trabajadores resistentes, a esta gentuza le sobra manga ancha para justificar y tragar esto y mucho más, lo hacen en el sagrado nombre de su democracia, la del vil capital.
El Porfirio Lobo agradeció en su reciente visita al líder pperro el tenido como “compromiso activo” que ha demostrado este partido con la democracia y la libertad en Honduras, y como era de esperar, le había ofrecido todo su apoyo para tratar de blanquear el infesto sepulcro, en que se ha convertido el país.
Para no ser menos, ZP lo recibió por la puerta de atrás de la Cumbre entre la UE y Centroamérica, y se mostró dispuesto a colaborar con la justicia hondureña en materia de Derechos Humanos, no siendo obstáculo el que aquí se conculquen con demasiada frecuencia, ni que se considere pecata minuta el continuo asesinato de opositores, la solución que proponen es bien simple: ¡que dejen de oponerse!
El Gobierno español se mostró también dispuesto a colaborar en la formación de juristas, no en vano si de algo podemos presumir es de haber vestido con ropaje democrático a cientos de jueces fascistas, que medraron y vivieron de puta madre con una dictadura de la que nunca renegaron y que a la postre son tan demócratas como lo puede ser el mismo Micheletti que derrocó al presidente elegido por el pueblo Mel Zelaya.
Por supuesto el Lobo con piel de cordero, defendió la legitimidad de su gobierno y la amnistía, que a semejanza de la llevada a cabo en su día en la España fascista, sirvió y sirve para lavar la cara de quienes la tenían y tienen manchada de sangre, y que pelillos a la mar… ya que en cien años todos calvos…
Todo indica que nos la volverán a meter doblada. Por Max.
Me temo muy mucho, que vamos camino de otro engaño monumental. ZP cual niñera solícita del gran capital, acude en auxilio de los tahúres financieros, personificados en acaudalados y tramposos banqueros. Fuera de España –otros que tal bailan- entonan acompasados la misma canción, tratando de salvar el podrido sistema. Aplican parches, cataplasmas y paños calientes e ignoran deliberadamente la raíz del problema.
Este universal capitalismo de garito, donde los papeles están repartidos desde hace mucho tiempo, ellos se limitan a sumar o restar, el total no se altera, unos ganan lo que otros pierden. Mientras pintan ganancias estas son privadas, cuando dicen que hay pérdidas nos las adjudican y reparten democráticamente entre todos. En cuestión de segundos se evaporan miles de millones, solo se puede concebir tan colosal milagro, a que no tenían nada de reales, eran puro humo que nos vendieron previamente.
Algo huele a podrido en la doctrina del shock, se adivina una mano negra moviendo los hilos desde el puente de mando ¡Que viene el lobo! ¡Navegamos al borde del abismo! De pronto llaman nuestra atención cientos de luces rojas, se encienden todas las alarmas y nos apremian con urgencia, al tiempo que aplican su calculada terapia del choque y pavor, tendente a conseguir ablandar la resistencia de la chusma –por si la hubiese- ante la política de ajustarse el cinturón los de siempre. Llevamos desde entonces con los huevecillos encogidos, esperando la descarga de la oportuna picana, que sin dudar nos será aplicada, más pronto que tarde.
Proceden a sembrar el pánico a discreción, pretenden que el miedo se extienda rápido y lo más posible. Ya nos lo advertía la gran analista canadiense Naomi Klein: “Se trata de toda una filosofía del poder, esgrimiendo razones de seguridad nacional o financiera, los fundamentalistas del shock imponen formas más brutales de coerción a sociedades enteras”. Es la ocasión pintiparada que aguardaban, para imponer medidas con que seguir profundizando el neoliberalismo, a continuación de un gran choque. Tienen en mente el ablandar sociedades enteras como sea, sin reparar en gastos. A río revuelto ganancia de pescadores, seguro que al final les reporta algún beneficio.
La violencia, el terror físico y económico sirven para desorientar a las gentes, que entramos a continuación en un pánico incontrolable, y si oportunamente nos encaran con una cierta “terapia del choque económico” tienen el éxito garantizado. Comienzan generando intranquilidad, la acompañan de la siembra de generosas dosis de caos y desastres. El miedo provocado y la impunidad conseguida, son utilizadas como excusa para terminar la ya adelantada tarea de privatización y concentración de la riqueza en unas pocas manos.
Triunfan el saqueo, la codicia, el lucro y la avaricia, hasta nos convencieron para que estén bien vistas estas lacras. Tanto a políticos como a gestores económicos, como los falsimedios de turno, lo que les importa es salvar los negocios de quien les paga, la vida, la dignidad, la pobreza o la indigencia de millones de gentes, se las pela, eso sí, la opulencia criminal de unos pocos debe estar garantizada por ley, para ello ya se encargaron de engrasar convenientemente las vendidas autoridades.
¿No tenemos bastante con nuestros problemas para tener que cargar con los de los benditos bandidos banqueros? ¡Cada perro que se lama su pijo a su tiempo! ¿No sería más justo ayudar a los ciudadanos directamente y dejar que los mercaderes, mentirosos compulsivos por excelencia, se las apañen como buenamente puedan?
El libro de hoy es del rompedor escritor colombiano, Fernando Vallejo
El fuego secreto. Fernándo Vallejo







































































































































































1 comment